La Vega.-Un grupo de sacerdotes y activistas medioambientales montaron un campamento en Loma Miranda como señal de alerta ante lo que consideran nuevas amenazas contra esta área natural protegida.
La acción está encabezada por el padre Rogelio Cruz, quien denunció que la zona había quedado momentáneamente sin vigilancia militar, luego de que fuera desmontada la caseta de control instalada en el lugar.
“Subimos y ya no estaban los militares, tumbaron la caseta y se llevaron todo, eso significaba que Miranda quedaba desprotegida, gracias a Dios ya se ha repuesto la vigilancia, pero seguimos insistiendo en que Miranda es intocable por la sentencia del Tribunal Constitucional 163-13, que prohíbe su explotación”, afirmó Cruz.
Recordó que, además de la decisión del alto tribunal, existen más de 100 resoluciones municipales y de distintas instituciones respaldando la preservación de la loma.
En tanto que el padre Nino Ramos expresó que el campamento busca convertirse en un punto de encuentro y organización para los movimientos sociales y comunitarios.
“Hacemos un llamado a todos los movimientos a que apoyen a Loma Miranda. Esto que sucedió no es casual, alguien anda detrás de esta montaña y no podemos descuidarnos”, dijo.
De su lado, el sacerdote Marino Alcántara insistió en que el compromiso asumido es inquebrantable.
“Loma Miranda no se toca, nos mantendremos aquí para recordarle al Gobierno y al país que proteger este patrimonio natural es una obligación de Estado y de pueblo”, apuntó.
La ambientalista Janio Concepción denunció que en la zona persisten focos de depredación forestal y falta de personal de vigilancia.
“En Miranda hay personas cortando pino y apenas existe una caseta de seguridad. Pedimos al Ministerio de Medio Ambiente que refuerce la presencia de guardabosques y que se construyan más puestos de vigilancia”, reclamó.
Concepción también arremetió contra la empresa Falcondo, a la que acusó de intentar manipular sectores de poder para explotar la montaña.
“Falcondo compraba conciencias, compraba iglesias y comunidades enteras, y aun así se retiró dejando deudas que asumió el Estado. No podemos permitir que ese esquema de mafias vuelva a poner en riesgo esta riqueza nacional”, sostuvo.
Voz de las mujeres en la defensa de Miranda
Desde el colectivo Mujeres por Loma Miranda, Elsa Guerrero manifestó que la instalación del campamento es una acción de resistencia.
“Aunque estemos calladas, estaremos siempre alerta. Seguiremos en la lucha porque Loma Miranda es símbolo de vida, agua y biodiversidad para la República Dominicana”, subrayó.
Loma Miranda ha sido, durante más de una década, emblema de la lucha ambiental en el país, la sentencia 163-13 del Tribunal Constitucional, junto a las constantes movilizaciones sociales, logró frenar en el pasado los planes de explotación minera. Sin embargo, los sacerdotes y ambientalistas aseguran que las amenazas persisten y que la vigilancia ciudadana debe continuar.
“Miranda es un patrimonio de todos los dominicanos, y nuestra misión es que no se repita la historia de otras montañas devastadas. Aquí estaremos, firmes, para que la naturaleza siga viva”, concluyó el padre Rogelio Cruz.
