Cada año, los siniestros viales transforman la vida de millones de personas. Según datos globales, aproximadamente 1,19 millones de individuos mueren anualmente por esta causa, mientras que entre 20 y 50 millones sufren lesiones que, en muchos casos, dejan secuelas neurológicas permanentes.
En Argentina, la situación es igualmente alarmante: se registran más de 100.000 lesionados por año en incidentes de tránsito. Expertos advierten que uno de los mayores peligros no es solo el impacto inicial, sino la tendencia a minimizar los golpes que parecen no tener consecuencias inmediatas.
El peligro invisible de los traumatismos
Un traumatismo de cráneo no siempre muestra su peor cara en el momento del choque. El cerebro puede sufrir daños por el impacto directo contra el hueso o por movimientos bruscos de aceleración y desaceleración que rompen conexiones neuronales.
El doctor Julián Fernández Boccazzi, del Departamento de Neurología de INECO, explica que incluso los golpes aparentemente leves pueden alterar redes que controlan la memoria, la atención y las emociones. Estos efectos pueden manifestarse de forma diferida, complicando un diagnóstico temprano.
Señales de alerta: Cuándo buscar ayuda urgente
La observación durante las primeras 24 a 48 horas es crucial. No todos los daños cerebrales son evidentes a simple vista, y esperar demasiado puede agravar el cuadro clínico.
Usted debe acudir de inmediato a un centro médico si presenta alguno de estos síntomas:
- Pérdida de conocimiento, aunque sea por unos segundos.
- Vómitos persistentes o dolor de cabeza que empeora con las horas.
- Confusión, desorientación o somnolencia marcada.
- Dificultades para hablar, ver con claridad o mover extremidades.
- Convulsiones.
Cómo actuar en el lugar del accidente
Si presencia un accidente de tránsito con personas heridas, su primera reacción define el pronóstico. Evalúe el estado de conciencia de la víctima hablándole directamente, pero evite movilizar al paciente de forma innecesaria.
Una manipulación incorrecta puede agravar una posible lesión cervical. Lo ideal es llamar a emergencias y mantener a la persona bajo vigilancia constante hasta que los profesionales tomen el control.
Prevención: Más que solo usar el casco
La seguridad vial empieza antes de encender el motor. No basta con llevar el casco o el cinturón de seguridad; estos deben estar correctamente ajustados para ser efectivos.
Además, los expertos recomiendan evitar distracciones fatales como el uso del celular y prestar especial atención en rutas conocidas, donde el exceso de confianza suele reducir la alerta. Recuerde que factores como la fatiga o el estrés afectan su capacidad de reacción tanto como el consumo de alcohol.
Finalmente, el riesgo no termina en la calle. Impactos repetitivos en deportes como el rugby, fútbol o boxeo también generan un daño acumulativo que aumenta el riesgo de padecer demencia o enfermedades neurodegenerativas en el futuro. Como señalan los especialistas, en salud cerebral no existen los golpes «menores».
