Dejar la tapa del inodoro arriba, o no colocar la toalla en su sitio, o algún otro hábito de tu pareja que te incomode pueden detonar batallas más largas que la de Troya. Y sí, en el amor, las discusiones son normales, unas 312 veces para ser exactos, de acuerdo a un estudio realizado en 2011, por betterbathrooms.com. Sin embargo, cuando los desacuerdos traspasan ciertos límites, pueden deteriorar –sin posibilidad de reparo– tu relación. Las discusiones basadas en insultos, gritos y ofensas son enemigos de todo tipo de relación interpersonal, provocando que la convivencia sea imposible.
El psicólogo clínico y terapeuta de pareja, Jhairo Núñez, del Instituto de Servicios Educativos, Psicológicos y Sociales (ISEPS), expone que quienes desean llevar una relación estable no pueden resolver sus desacuerdos tratando de imponer sus convicciones, dejando de lado la opinión de su compañero o compañera.
El especialista sugiere, para que sea una conversación productiva, que cada uno exponga sus puntos de vista reconociendo cuando está equivocado respecto de una posición o del tema que haya generado el conflicto.
“Las discusiones, más que para ganar o perder, deben ser aprovechadas para compartir informaciones, aclarar dudas y revalorar nuestros puntos de vista. Debemos de escuchar cada argumento, tomar en cuenta el valor que nuestra pareja le da al mismo, y estar abiertos a aceptar nuestros errores”, apunta.
Decálogo saludable
La psicóloga peruana Rosa María Cifuentes Castañeda, en su blog sobre temas de pareja recomienda la elaboración de un decálogo de principios básicos que incluyan los siguientes pasos para mantener la armonía:
1. Jamás insultar a la pareja (mucho menos expresar adjetivos calificativos para humillarlo), por respeto, consideración y bondad.
2. No comparar a la pareja con otra persona o alguien de una antigua relación porque con ello se golpea su autoestima y se generan mayores desavenencias.
3. Evitar escándalos públicos. Si la pareja inicia y no se controla, vete del lugar dejándole claro que no estás dispuesta a caer en actitudes irrespetuosas.
4. Si tu pareja ha cometido un error, no imitarlo en lo mismo por venganzas absurdas como sacarle celos o hacer cosas que le molestan. Recuerda que si alguien falla, esto no implica que tú dañes tu esencia y pierdas la limpieza de tu alma.
