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Como esta película hay varias inspiradas en Nelson Mandela. También uno que otro documental. Un semblante definitorio del racismo. Una persona avezada verá cómo el trazado narrativo crea un plano parental entre el concepto racismo y el fascismo: “Siempre lo que no es igual, es considerado enemigo”.

Asistimos a un biopic de Mandela que comulga con una guerra total que dirigió contra la dictadura racial como lo fue la de África del Sur (o Sudáfrica) llamada apartheid donde “quien no era blanco era inferior a las personas”. Si el opresor consideraba que eras comunista, entonces te vuelves comunista.

Madiba condujo desde siempre la lucha, lo apresaron y juzgaron, lo encerraron 27 años y salió de la cárcel para ser un líder mundial y presidente de Sudáfrica. Así es como enterró al apartheid junto al insigne arzobispo anglicano de Ciudad del Cabo, Desmond Tutú y al ANC (Congreso del Pueblo Africano).

Entonces no es un biopic de su vida, sino de su vida entregada a un ideal de liberación de su pueblo. Contra la Inglaterra fascista luchó y es irónico ver a los ingleses creando un estado racial y fascista cuando su suelo fue descricajado por los nazis. Pues bien, a la película se le podrían quitar puntos por su tono clásico adherido a pautas básicas de un biopic y probablemente eso hizo con que la pretensión de ser histórica y política sea moderada.

Lejos de ilustrar sobre Sudáfrica y sobre el mismo Mandela, va directo a exponer una confluencia clarísima del racismo-fascismo. Y hasta nos retrotrae a los acontecimientos neofascistas que vive el mundo hoy aumentando la segregación y las tensiones raciales –a lo que RD no escapa con su manifiesta y descarnada oposición hostil e infame exclusivamente hacia los inmigrantes haitianos, por su condición de negros y pobres y hambrientos–.

En el caso del apartheid hay una representación hagiográfica sobre expuesta en este filme, asimismo, el drama fue sustituido por escenas impactantes de congoja y reacciones de fuerza a las masacres racistas.

En ese concierto de desajuste dramático, el actor Idris Elba se salva de los resbalones resultantes de un guión desubicado. ¿Por qué ocurre esto? Pues quizás o sin quizás se deba a que entre todos los integrantes el único descendiente africano es él, hijo de pai y mai africanos.

Es siempre cuesta arriba que estas historias sean realizadas por advenedizos, como si en Sudáfrica no existieran guionistas y directores negros y africanos. En Netflix con ese título. l

HHH Género: biopic histórico. Duración:
139 minutos

Posted in Crítica Cine
agency orquidea

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