De Pedro Almodóvar hay varias películas en Netflix. Entre todas es este filme de Almodóvar un digno ejemplo de la estética felliniana que fusiona lo imaginario y el realismo. El filme nos remite constantemente a la magia, al sueño, la memoria y lo grotesco, en una narrativa que combina aspectos de la miseria humana y la comedia con aspectos de la cultura popular. La sinopsis lo cuenta: Raimunda es manchega, pero vive en Madrid. Está casada con un obrero desempleado y tiene una hija adolescente. Su hermana Sole se gana la vida como peluquera. Ambas echan de menos a su madre, quien murió en un incendio. Pero, inesperadamente, la madre se presenta en casa de su hermana; después va a ver a Sole, a Raimunda y a Agustina, una vecina del pueblo. Estamos ante una historia sobre cuatro mujeres, madres, hijas, nietas, de tres generaciones que conviven con la locura, la mentira y la prevención de la muerte dando forma especial a la vida cotidiana. Va de la comedia, al drama y brinca a una especie de thriller metafísico. Se embulle en delirios emocionales y nos entrega una obra cuasi maestra revestida de simplismos y carente de prosopopeyas. Digo cuasi, porque no llega a superar a Fellini en la magia, quizás (o sin quizás), porque la preocupación constante y sonante del director español es parecerse (por demandas del mercado) más y más a la estética hollywoodiana (recordemos su estilo kitsch de sus inicios), pero que lo salva el carisma de sus actrices y la mutabilidad lúcida de los personajes femeninos subrayado en el estilo gestual y ondulante con el que Almodóvar construye sus personajes. Hay quien señala que Volver es un título que remite al volver de Gardel, a la nostalgia melancólica de ese tango sensiblero: “Al regresar a casa con la cara desgastada, la nieve del tiempo ha blanqueado mis sienes y las ha hecho blancas. Sentir… que la vida es una ráfaga de viento, que veinte años no son nada, que la mirada febril que deambula por la sombra te cuida y te llama…” y tiene lógica. En su propuesta aparta cualquier atisbo ético y sintoniza en pensar, reflexionar sobre lo humano. Mantiene la actitud de estacionar en lo negativo y lo positivo de cada uno para repensar los afectos. Con un peculiar desarrollo sobre las pasiones nos dice que cualquiera es o será o tendrá explosiones de ira, de envidia, de celos, y que es inherente a la condición humana.
HHHHH Género: tragicomedia Duración: 116 minutos

Posted in Crítica Cine

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