Espaillat, la administración pública y el 150 aniversario de su ascenso al poder

El 29 de abril de 1876 tomó posesión del poder como presidente de la República Ulises Francisco Espaillat. Nacido en Santiago de los Caballeros el 9 de febrero de 1823 desarrolló una vida política apegada a la defensa de los valores democráticos. En su actividad política fue miembro de la Diputación Provincial de Santiago en 1848, diputado en el Congreso Revisor de la Constitución de 1854. Fue uno de los actores que participó en la oposición al gobierno de Báez y de los firmantes del Manifiesto de la Revolución en contra de su gobierno en 1857. Fue diputado por Santiago en el Congreso Constituyente de Moca y designado como primer vicepresidente, donde tuvo una participación activa y que terminó con la promulgación de la liberal y progresista llamada Constitución de Moca de 1858.

Apremiado por las circunstancias (Sang Ben, 1997, p 413) fue uno de los firmantes del Acta de Anexión a España en 1861, aunque luego será una figura fundamental en la Restauración de la República. En septiembre de 1863 firmó el Acta de Independencia en Santiago y fue nombrado encargado del Ministerio de Relaciones Exteriores. Fungió como vicepresidente de la República en armas durante la Guerra Restauradora y le correspondió dar la bienvenida a Juan Pablo Duarte cuando llegó desde Venezuela, veinte años después de su expulsión por parte de Pedro Santana en 1844 con el fin de integrarse a la lucha por la recuperación de la soberanía dominicana.

Opositor a las pretensiones anexionistas de Báez fue apresado y encarcelado en la Torre del Homenaje en Santo Domingo. Fue electo presidente de la República en marzo de 1876 con 24,329 votos, de un total de 26,410. Es decir, ganó con un 92% de los votos y donde participaron 61 aspirantes a la Presidencia. Prestó juramento el 29 de abril de 1876 gobernando hasta el 5 de octubre del mismo año. Justamente en honor a la fecha en que asumió el poder se estableció mediante el Decreto No. 252-05 la celebración del Día Nacional de la Ética Ciudadana.

Su corto período de gobierno inició con un gabinete de alto nivel integrado por Manuel de Jesús de Peña y Reynoso en el Ministerio de Interior y Policía; el Padre de la Historia Dominicana José Gabriel García en el Ministerio de Justicia e Instrucción Pública; Manuel de Jesús Galván en el Ministerio de Relaciones Exteriores; Mariano Cestero en el Ministerio de Hacienda y Comercio y el nacionalista general Gregorio Luperón como ministro de Guerra y Marina.

Criticó el canibalismo político y defendió los valores democráticos de libertad, igualdad, separación de poderes y tolerancia. Amante de la paz a la que consideraba como el mejor de todos los bienes y a cuya sombra progresan los intereses materiales y morales de los pueblos, aborreció la dictadura pues implicaba la muerte de la libertad y la infelicidad de todo un pueblo. Firme crítico del caudillismo consideró las revoluciones caudillistas como fuente que impedían el progreso. En sus escritos y desde el ejercicio del poder “no desmayó en albergar una democratización del principio político del poder…combatió las formas autoritarias del poder y abogó por un ejercicio democrático del mismo…. siendo coherente con este principio hasta la saciedad” (Sang Ben, 1997, p. 191). Liberal positivista veía en el fomento de la educación la clave de la prosperidad del país, y un medio para impedir la vuelta de las revoluciones.

Fue un defensor de la institucionalidad, la aplicación de la ley y la administración de la justicia a la que consideraba como la base fundamental de todas las sociedades y la garantía de la convivencia ciudadana. Consideraba que la justicia “debe ser ciega al imponer el castigo o cuando absuelva la inocencia, porque no siéndolo, podría inclinarse del lado del amigo o del gobernante; en favor del rico con detrimento del pobre”. Afirmó que parte de las desgracias particulares, que desde mucho tiempo atrás había crecido de forma espantosa en su época tenían su origen en la poquísima confianza que se tenía en la recta administración de la justicia (Espaillat, 2020, p. 77). Hombre honrado, criticó la corrupción y dispuso la eliminación de las prebendas contra políticos y caudillos.

En su gestión trató de sanear el crédito público, fomentar la industria y los negocios comerciales. Promovió la agricultura a la que consideró como fuente de la riqueza pública. Para su fomento designó en las diversas provincias comisionados de agricultura, con el objetivo de extender las técnicas modernas entre los campesinos y contribuir al fomento general de la instrucción y el desarrollo económico. A su vez consideró necesario mejorar la ganadería y la mejora de pastos. En su visión estableció necesario mejorar las vías de comunicación condición esencial para que pudiera desarrollarse la riqueza pública.

Gran parte de sus ideas no se lograron materializar pues los levantamientos armados y el desarrollo del caudillismo hicieron caer el gobierno en octubre de 1876. Murió de difteria en Santiago en 1878.
Este año se cumplen 150 años de su ascenso al poder y este aniversario es propicio para destacar los valores que como ciudadano y como funcionario público vivió y representó Espaillat. Su legado invita hoy a cultivar y promover la transparencia, equidad, la participación ciudadana y el fortalecimiento de la democracia. Su visión de la sociedad nos llama a fortalecer la educación como fuente de progreso, a promover los valores del trabajo, la honradez, el servicio, la tolerancia y la justicia. Su vida y compromiso con la patria, con el progreso del pueblo dominicano, con la independencia y los valores democráticos deben ser fuentes de inspiración para el presente, especialmente para los servidores públicos y los jóvenes a quienes Espaillat consideraba como los llamados a salvar a la patria.


Referencias:
• Espaillat, U. F. (2020). Ideas de bien patrio. Selección de Emilio Rodríguez Demorizi. Editora Búho.
• Sang Ben, M. (1997). Una utopía inconclusa: Espaillat y el liberalismo dominicano del siglo XIX. Instituto Tecnológico de Santo Domingo.
• TransatlanticLab-101235830, HORIZON-MSCA-2024-SE-01.

Centro estudios caribeños. PUCMM. Connected Worlds: The Caribbean, Origin of Modern World”. This project has received funding from the European Union´s Horizon 2020 research and innovation programme under the Marie Sklodowska Curie grant agreement Nº 823846. Dirigido por Consuelo Naranjo Orovio desde el Instituto de Historia-CSIC.

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