En la República Dominicana, septiembre se reconoce oficialmente como el Mes de la Biblia, una celebración religiosa y cultural que invita a los creyentes a profundizar en la lectura de las Escrituras.
Esta conmemoración surge a partir de la figura de San Jerónimo, traductor de la Biblia al latín —conocida como la Vulgata—, cuya fiesta litúrgica se celebra el 30 de septiembre.
Lo que debe saber del Mes de la Biblia
- Septiembre se celebra como el Mes de la Biblia en RD.
- La tradición está ligada a San Jerónimo, traductor al latín.
- La Iglesia católica estableció la fecha en 1923.
- Busca fomentar lectura y estudio bíblico en familias.
- Escuelas e iglesias realizan actividades especiales.
La Iglesia católica estableció esta fecha en 1923 para promover entre los fieles el contacto con la Biblia, considerada pilar de la fe y de la enseñanza cristiana.
En 1986, la Conferencia del Episcopado Latinoamericano (CELAM) expandió la tradición a toda la región, consolidando septiembre como mes de referencia bíblica.
La Vulgata: la Biblia en latín que marcó la historia

La Vulgata es la traducción de la Biblia al latín realizada por San Jerónimo a finales del siglo IV, bajo encargo del papa Dámaso I. El objetivo era unificar los múltiples textos bíblicos que circulaban en latín y ofrecer a la Iglesia un texto fiable y comprensible para los fieles de la época.
Jerónimo trabajó durante décadas en Belén, donde perfeccionó el hebreo y el griego para traducir directamente los textos originales. Su versión recibió el nombre de Vulgata porque estaba destinada al uso del “vulgo”, es decir, el pueblo.
La Vulgata se convirtió en el texto oficial de la Iglesia católica durante más de mil años, siendo la base de la liturgia, la teología medieval y las traducciones posteriores. En 1546, el Concilio de Trento la declaró la edición auténtica de la Biblia para la Iglesia latina.
Su influencia trascendió lo religioso: moldeó el arte, la literatura y la cultura europea. Incluso hoy, a pesar de nuevas traducciones, la Vulgata sigue siendo una referencia académica y espiritual de primer orden.
Una tradición que se mantiene viva

Durante septiembre, parroquias, colegios y comunidades religiosas organizan encuentros, concursos y lecturas públicas de las Sagradas Escrituras. El propósito es que la Biblia no permanezca como un libro decorativo en los hogares, sino que inspire prácticas de fe, convivencia y valores.
En el caso dominicano, actividades como la “Semana Bíblica” y procesiones con la Palabra son parte de una costumbre que atraviesa generaciones, uniendo a niños, jóvenes y adultos en torno al mensaje cristiano.
La Biblia en el arte dominicano
La presencia de la Biblia en el arte dominicano se remonta a la época colonial, cuando las primeras catedrales y conventos fueron decorados con escenas religiosas inspiradas en las Sagradas Escrituras. La Catedral Primada de América en Santo Domingo, considerada la más antigua del continente, guarda en su arquitectura y ornamentos símbolos que evocan pasajes bíblicos.
Pintores coloniales retrataron episodios como la Anunciación, la Crucifixión y la Resurrección, convirtiendo la fe en un motor creativo que ayudó a transmitir mensajes cristianos a una población en formación cultural y espiritual.
Con el paso de los siglos, la influencia bíblica se extendió hacia la música sacra, con coros y piezas litúrgicas que acompañaron la vida religiosa de la nación. En el siglo XX, artistas como Eligio Pichardo y Ramón Oviedo reinterpretaron temas religiosos en clave moderna, llevando el simbolismo bíblico a nuevas formas plásticas.
Hoy, las artes visuales, la literatura y la música popular continúan retomando referencias bíblicas, mostrando que la Palabra sigue siendo fuente de inspiración en la identidad dominicana.
