William Matías Jouk: “El éxito de una operación también depende de la preparación previa”

Una evaluación con el especialista vascular permite identificar los factores de riesgo de cada paciente

Cuando una persona se prepara para una cirugía, la realidad es que suele concentrarse sólo en el procedimiento que corregirá un problema de salud o mejorará su calidad de vida. Sin embargo, existen riesgos que pueden poner en peligro la recuperación si no se detectan a tiempo.El doctor William Matías Jouk, cirujano vascular y angiólogo de la Clínica Cristiana de Salud Integral (CCSI), explica a los lectores de elCaribe cómo una valoración oportuna permite identificar factores de riesgo.

¿Cuál es uno de los factores más críticos?

Someterse a un procedimiento quirúrgico genera muchas expectativas, pero el éxito de cualquier operación no solo depende de lo que ocurre dentro del quirófano, sino de la preparación previa. Uno de los factores más críticos, y a veces menos comentados por los pacientes, es la salud de nuestro sistema circulatorio.

¿Qué es un trombo y por qué representa un peligro?

Los trombos son coágulos que pueden formarse en el interior de las venas y afectar directamente la circulación sanguínea. El peligro radica en que, si un coágulo se desprende, puede viajar por el torrente sanguíneo hacia órganos vitales como los pulmones, y provocar una embolia. Por esta razón, en algunos casos, los trombos pueden convertirse en una verdadera emergencia médica si no se previenen o detectan a tiempo.

¿Por qué aumenta el riesgo de desarrollar estos coágulos específicamente después de una operación?

Después de una cirugía, el cuerpo entra en una etapa de recuperación donde el riesgo puede aumentar de forma considerable debido a varios factores. El principal de ellos es la inmovilidad prolongada; pasar muchas horas o días en cama disminuye la velocidad del flujo sanguíneo en las piernas. A esto se le suman condiciones preexistentes del paciente como problemas circulatorios, la presencia de várices, antecedentes familiares de trombosis, el sobrepeso o el tabaquismo. Todo esto crea el escenario perfecto para la formación de coágulos si no tomamos medidas.

Ante este panorama, ¿cuál es el llamado principal que hace la CCSI a los pacientes que planean operarse?

Prevenir siempre será mejor que complicar tu recuperación. Tu seguridad quirúrgica también comienza con una buena circulación. No debemos ver la cirugía solo desde el punto de vista estético o correctivo del procedimiento en sí, sino como un proceso integral donde cuidar los vasos sanguíneos es mandatorio para salvar vidas.

¿En qué consiste y qué se logra con una evaluación vascular previa?

Una evaluación con el especialista vascular nos permite identificar los factores de riesgo individuales de cada paciente y tomar medidas preventivas personalizadas antes de que se realice el procedimiento. Mediante estudios clínicos y herramientas de diagnóstico rápidas y no invasivas, podemos diseñar una estrategia de protección (como el uso de medias de compresión o medicamentos anticoagulantes preventivos) para que el paciente entre y salga del quirófano de la forma más segura posible.

¿Cuál es su recomendación para quienes tienen una cirugía?

Les exhortamos a no saltarse este paso. Tu salud merece atención preventiva y especializada. Les invitamos a agendar su evaluación vascular en la Clínica Cristiana de Salud Integral (CCSI). Cuidar de tus venas hoy es asegurar un retorno a casa sano, seguro y libre de complicaciones mañana

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