¿Qué implica padecer de endometriosis?

No es exclusiva de la ginecología; es una enfermedad sistémica que puede afectar múltiples órganos

La detección temprana de la endometriosis sigue siendo uno de los principales retos. “La endometriosis no es diagnosticada prematuramente, no se realiza tan fácilmente o a simple vista, por lo que necesita del ‘expertiz’ de un especialista en manejo de endometriosis; es una enfermedad multidisciplinaria”, afirmó la doctora Libni Valenzuela, ginecóloga, obstetra y especialista en infertilidad.

Se trata de una condición crónica, inflamatoria y con un importante componente inmunológico. “Es una enfermedad que acumula múltiples síntomas, crónica, inflamatoria con componente inmunológico, y tiene signos de alarmas importantes que deben identificarse”, sostiene.

Entre las principales señales de alerta menciona el dolor menstrual severo e intenso (dismenorrea severa), dolor pélvico crónico acompañado de sensación de plenitud, no siempre relacionado con la menstruación; dolor durante el acto sexual e infertilidad o dificultad para lograr el embarazo.

Alteraciones hormonales

La especialista señala que las pacientes con endometriosis suelen presentar elevación de los estrógenos. Este aumento puede provocar hipermenorrea (flujo menstrual abundante), polimenorrea (ciclos menores de 21 días), cambios de humor por disminución de serotonina, edema abdominal, hipersensibilidad mamaria, fatiga e incluso exceso de sueño.

A esto se suma la baja producción o secreción de progesterona, lo que puede desencadenar mala calidad del sueño, ansiedad, ciclos cortos, infertilidad o abortos a repetición.

Asimismo, advierte sobre la disfunción del cortisol, hormona relacionada con el estrés. “Energías bajas, dificultad para conciliar el sueño, deseo de ingerir alimentos ricos en azúcares y aumento de la grasa central”, forman parte de este desequilibrio, subraya.

“No olvidemos que los focos de endometriosis son independientes hormonalmente y pueden aumentar la secreción de estrógeno, en su constante lucha con su regulador, la progesterona, que se encuentra inhibida o disminuida”, puntualiza.

Una enfermedad sistémica

Valenzuela dice que la endometriosis no debe considerarse exclusivamente un problema ginecológico. “La endometriosis es una enfermedad inflamatoria que no es exclusiva de ginecología; es una enfermedad con un gran componente inmunológico, es una enfermedad sistémica”, afirma.

Puede afectar múltiples órganos, entre ellos hígado, pulmones, intestino, riñones, uréteres, vejiga e incluso, aunque en casos menos frecuentes, el cerebro.

Además, advierte sobre el impacto emocional y social. “La mayoría de las chicas que la padecen se aíslan, elevando el cortisol, produciendo estrés aumentado y desequilibrando las citoquinas”, explica. Añade que “la soledad debilita de forma génica la respuesta autoinmune”, lo que puede agravar el cuadro clínico.

Uno de los síntomas más visibles es la inflamación abdominal conocida como “endobelly”, acompañada de cambios de humor, cefaleas, sensibilidad mamaria, disminución de la libido, aumento de peso y fatiga, especialmente en los días previos a la menstruación.

Estilo de vida y suplementos

Para la especialista, el tratamiento debe ser integral. “La nutrición juega un papel fundamental en la mejoría de la sintomatología y el estadiaje”, asegura.

Recomienda ejercicio físico, meditación, yoga y eliminar el uso y abuso de cigarrillos y alcohol. “Eliminar el consumo de alcohol disminuye el 50 % del dolor”, destaca.

En cuanto a suplementación, menciona el uso de omega 3, 6 y 9 para mejorar el dolor crónico y el desequilibrio hormonal; magnesio (glicinato o citrato según el caso) para mejorar la motilidad intestinal; vitaminas C y E como antioxidantes; ácido alfa lipoico para potenciar el efecto de los analgésicos; y vitamina D, “crucial para regularizar inflamación, inmunidad y mejorar la proliferación endometrial”.

También resalta avances de la medicina ortomolecular, como el uso de cúrcuma (curcumina) por su efecto antiinflamatorio, N-acetilcisteína (NAC) para la reducción del tamaño de los endometriomas y resveratrol para frenar la proliferación del tejido endometrial.

Posted in Estilo, GenteEtiquetas

Más de gente

Más leídas de gente

Las Más leídas