El artículo anterior hizo referencia a los avances de la Neurociencia y falta de correlación con políticas públicas. Constatamos cómo los avances tecnológicos 4.0 y 5.0 son aprovechados inmediatamente en sectores como la comunicación, industria, la ingeniería, salud, sector financiero, marketing…etc. En cambio, es mucho más lenta su incorporación en el sector educativo, especialmente el público. Y más lento aún entre los hacedores de políticas públicas.
Incorporar las innovaciones de TI o IA, no sólo pasa por magníficas construcciones viales, o gestionar datos estadísticos con Power BI, monitorear empleados y resultados, sea desde el Poder ejecutivo, los legisladores y altos o medios funcionarios estatales.
Es crucial aplicarlos para comprender las problemáticas sociales. Los avances de la neurociencia pueden traducirse en conocimientos, estrategias o herramientas para comprender graves desafíos sociales, que se están profundizando.
Las Ciudades son educadoras, pero sin claridad de conciencia de quienes transmiten una jerarquía ético-político mediante decisiones, acciones u omisiones. Al apoyar un gobierno extranjero que financia la guerra y acorrala con hambre y extorsión al pueblo cubano, se está educando a asociarse con malvados.
O está beatificando ¿la maldad? Hacer concesiones mineras, arriesgando los ecosistemas naturales, el agua y la alimentación de las poblaciones rurales y las próximas generaciones, es educar para destruir la tierra que sostiene la vida. Ni que decir de las masivas deportaciones de haitianos, que incitan a menospreciar al negro. No nos sorprenda que los estudiantes hagan bullying o sean hostiles hasta la muerte.
Es urgente comprender como las propias estructuras estatales producen los conflictos sociales.
Ante todo, es crucial concienciarnos de cómo las ciudades educan, los gobernantes, sus decisiones y acciones. La filosofía y la teología, la Doctrina Social de la Iglesia iluminan con mucha fuerza las realidades humanas, no solo importa integrar la TI o la IA, o la Neurociencia …Para comprender los graves problemas sociales, es prioritario tomar conciencia, de cuándo una acción educa hacia el resentimiento y la destrucción, o bien educa al cuidado de la vida de todo ser humano y de todo lo creado.
