Un mes de guerra en Medio Oriente, el mundo arde, todos lo sufrimos. El barril de petróleo ya acumula un alza de 55%. Analistas internacionales proyectan que su precio podría rozar los US$200 a causa del conflicto, mientras, según reportes, Estados Unidos prepara invasión terrestre a Irán, que advierte la enfrentará. El de un precio así en el petróleo es un vaticinio que en eso debe quedar, porque ¿qué pasaría al mundo, y particularmente a nuestro país, que importa todo el combustible que consume? La crisis golpea desigual, más duramente a los más débiles. La guerra no es nuestra pero sus consecuencias sí. Está en manos del Gobierno buscar anticiparse a efectos eventualmente devastadores.
