Las iglesias, como es lógico, están disgustadas con el Tribunal Constitucional por declarar inconstitucional que la homosexualidad estuviera prohibida y penada por ley entre policías y militares. Colateralmente, a nivel secular, hay algunos que rechazan la sentencia argumentando que con policía y ejército debe hacerse una excepción en ese sentido. Son, dicen, cuerpos de seguridad interna y externa con régimen disciplinario especial, de lo que debe estar consciente quien ingresa voluntariamente a sus filas. La sentencia, agregan, afecta filosofía, esencia y organización de esos cuerpos armados. Otros, en cambio, arguyen que eso no afecta esa disciplina y es una cuestión de derechos y dignidad humanos; que no puede haber excepciones en ese sentido. Bueno.
