La reciente lluvia extrema (250- 300 milímetros en pocas horas), tercera en los últimos 4 años, refuerza la idea de que es un fenómeno asociado al cambio climático. Mi hermana mayor, que reside en Ciudad de Los Millones, en Santo Domingo, y ha visto cómo su apartamento, ubicado en primer nivel, se ha inundado ya tres veces, decidió actuar en consecuencia. Compró sacos de arena para frenar las aguas. Ante un problema que parece llegó para quedarse y con el que tendremos que lidiar en lo sucesivo, así como ella tomó sus providencias, el país en general debe hacerlo. Es una cuestión que nos concierne a todos, no solamente al Gobierno.
