Sentimos ya los efectos de la guerra en Medio Oriente, efectivamente. Ha impulsado el alza del petróleo y tenemos combustibles cinco pesos más caros. Algunos opinan que el problema no son los cinco pesos, sino la posibilidad de que sean solo el comienzo. Después de todo, no sabemos cuánto durará la crisis. El ministro de Hacienda, Magín Díaz, ha asegurado que las finanzas del Gobierno dominicano están en capacidad de enfrentar cualquier crisis de precios derivada de la guerra, pero con la salvedad de que se estudiarían aumentos de precios “cuando sea necesario”. Bueno, de nuevo la historia de creciente tensión nacional por eventuales incrementos semanales en precios de los carburantes.
