Temor a catástrofe nuclear signó la Guerra Fría. Para alertar del peligro de holocausto, físicos de Chicago crearon en 1947 el llamado Reloj del Juicio Final. Lo fijaron a 7 minutos de medianoche, punto simbólico, después a 2, hasta alejarse a 17 al terminar el conflicto en 1991; alivio global. Resulta que ahora, 30 años y pico después, han regresado las tensiones geopolíticas y el temor nuclear, acompañados además de dos nuevas amenazas existenciales: calentamiento global y tecnologías disruptivas (inteligencia artificial). En consecuencia, este simbólico reloj ha sido ajustado a 85 segundos de medianoche, posición más cercana en toda la historia de este indicador de riesgo global. Sube la temperatura en lo real y lo figurado.
