Cobra fuerza el afán de la exploración aeroespacial. Con el envío de sondas y equipos ultrasofisticados a otros planetas, se intenta desentrañar los secretos del universo y su origen, de cuyo conjunto la Tierra es solo un punto minúsculo. Sin embargo, a pesar del avance de la ciencia, muchos de los estudios e interpretaciones siguen siendo teorías. Hay que seguir, en aras del avance y el conocimiento, por supuesto; pero es gran paradoja humana que con los costos ultra millonarios se habrían podido resolver muchos de los más serios problemas de pueblos y naciones. Es inevitable pensarlo, ahora que todo se enfoca en el regreso a la luna.
