Ningún compositor barroco resistió la tentación de ponerle música a los celos: eran, al fin y al cabo, la ópera antes de la ópera. En Gelosia! («celos» en italiano), Philippe Jaroussky lo demuestra con su habitual mezcla de elegancia, inteligencia y riesgo.

Acompañado por su fiel conjunto Artaserse, el contratenor celebra veinticinco años de carrera con un viaje a las pasiones privadas del Barroco italiano: Händel, Vivaldi, Scarlatti, Porpora y Galuppi (sí, los ‘clásicos’ también pecaban), todos retratan sus desvaríos del corazón con una precisión que parece escrita para el timbre de cristal de este celebrado contratenor-mezzosoprano francés.
La voz de Jaroussky conserva esa pureza angelical por la que es célebre, pero ha ganado densidad en los graves y una teatralidad más orgánica. Cada recitativo está fraseado con intención actoral. Cessate, omai cessate, de Vivaldi, núcleo emocional del disco, suena aquí más confesional que virtuosa.
La crítica ha respondido con entusiasmo: Presto Music lo nombró Recording of the Week y Biberfan subraya la «naturalidad y musicalidad extrema» del conjunto.
Gelosia! no es solo un álbum de aniversario: es un manifiesto curatorial sobre la vigencia de la cantata como teatro íntimo, y una prueba de que los celos pueden sonar menos a pecado y más a perfección barroca.
