Decenas de gatos callejeros están siendo víctimas de maltrato y abandono en el parque Las Praderas, Santo Domingo. Vecinos denuncian envenenamientos, agresiones y condiciones insalubres que amenazan sus vidas. Esto vulnera la Ley 248-12 sobre Protección Animal, que obliga al Estado a garantizar su bienestar. Llamamos a la alcaldesa del Distrito, Carolina Mejía y a la procuradora Rosanna Reyes a intervenir de forma urgente; investigar los hechos y proteger ya a estos indefensos seres sintientes. La indiferencia institucional perpetúa el sufrimiento. Los gatos merecen respeto, cuidado y un entorno seguro. La comunidad está lista para colaborar, pero necesitamos que las autoridades cumplan su deber. Emprendamos juntos la solución legítima y moral.
