Abundan las conjeturas porque el anterior director de la Policía apenas permaneció seis meses en el cargo. Todavía no hay certeza del motivo, pero en cuestión de horas de asumir el nuevo director “todo el mundo” anda pianito. Dicen que el mayor general Ernesto Rodríguez García conoce cada rincón de la institución, que tiene don de mando y autoridad, y así lo indican sus primeras dos medidas, la primera cuestionable porque removió a casi todos los puestos, hasta los administrativos, lo que en ocasiones trae problemas porque retrasa o malogra programas bien encaminados.
La segunda disposición habla por sí sola: declaración jurada ante la Cámara de Cuentas de todo al que le corresponda, con 20 días de plazo, y el que no la deposite destitución inmediata. Eso de una idea.
