Hoy 4 de mayo, por mandato de la Ley No. 139-97, es el feriado que correspondería al pasado viernes Día de los Trabajadores. Esa ley, que pone en segundo plano fechas históricas y patrióticas, contribuye a la pérdida de la memoria histórica del pueblo dominicano, incluidas sus costumbres y tradiciones. Es una ley, para que los feriados sean solo lunes o viernes, de exclusiva inspiración patronal para no desorganizar el “ritmo laboral” y con la creencia de que, citamos su texto: “La mejor forma de honrar a nuestros próceres y sus gestas patrióticas, es el trabajo e incrementar las riquezas nacionales”. Los legisladores fueron excesivamente permisivos al relegar las efemérides que rinden honor y veneración a nuestros héroes y mártires, aunque no hicieron lo mismo con otras fiestas, las religiosas, verbigracia.
