El PRM debe cortar por lo sano para que no suba de tono la confrontación interna entre aspirantes de ese partido a la presidencia de la República. Lo de Chu contra David debería etiquetarse como hecho aislado, porque si le dan cancha a la vocinglería, acusaciones y descalificaciones personales, podría saltar al ruedo gente exaltada que simula un bajo perfil pero que todo el mundo sabe que puede caminar por carbones encendidos sin que se le quemen los pies. No se puede olvidar que todos allí provienen del combativo y revolucionario PRD, donde el orden del día era el dime y direte y el tira y jala. Es momento, antes de que se desaten los demonios, de que irrumpan voces sensatas que inviten a la moderación y a la decencia.
