En el editorial del lunes de elcaribe cuestionábamos los argumentos favorables a los “ataques preventivos” de un Estado contra otro por ser una figura inexistente en el Derecho Internacional, y reiteramos nuestra postura de rechazar que la fuerza y la guerra sustituyan a la diplomacia y al mantenimiento de la paz.
Por eso nos satisface que el Vaticano advirtiera que con las guerras preventivas se corre el riesgo de incendiar el mundo, según lo expresado por el secretario de Estado, cardenal Pietro Parolin, quien lamentó, ante el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, que los pueblos de Oriente Medio hayan vuelto a caer en el horror de la guerra, “que siembra destrucción y arrastra a naciones enteras a una espiral de violencia con resultados inciertos”.
Coincidimos plenamente también con su juicio de que se necesita utilizar todas las herramientas que ofrece la diplomacia para resolver las disputas entre estados.
Efectivamente, como referimos en nuestra nota editorial, con la pérdida de normas y valores caminamos hacia un mundo que no estaría basado en reglas, con lo que se sientan malos precedentes y pierden vigencia y utilidad entre los Estados las obligaciones recogidas en la Carta de Naciones Unidas y otras normas del Derecho Internacional.
Ese es un planteamiento semejante a otro externado por Pietro Parolin: “Si se concediera a los estados el derecho a la guerra preventiva, según sus propios criterios y sin un marco jurídico supranacional, el mundo entero correría el riesgo de ser incendiado”.
La Iglesia católica es una de las pocas instituciones que en esta coyuntura mundial se han alineado firmemente a favor de la paz y contra las guerras. Inclusive, el papa León XIV implora por la paz para el mundo entero de manera recurrente en todas sus apariciones públicas.
Cerramos filas al lado de la iglesia católica para rechazar la retórica belicista que impera, y el lenguaje desenfadado de gobernantes de países con armas nucleares, y nos preguntamos, en coincidencia con el secretario de Estado del Vaticano: “¿Alguien realmente creer que la solución puede lograrse mediante el lanzamiento de misiles y bombas?”
