Al PLD le lucía la consulta del 2022, pero no necesariamente esta. El argumento de que había que avanzar porque los otros habían definido sus candidaturas temprano no era válido ahora, como sí lo fue antes.
Ahora el panorama es distinto. En el oficialista PRM hay varios aspirantes presidenciales, aunque algunos proyectos han ganado la batalla de la percepción. En el caso de la Fuerza del Pueblo sí se podría hablar de una candidatura virtualmente definida, porque se entiende que es un asunto de trámite para que sea oficialmente Leonel Fernández. Pero ni siquiera en el lado de los verdes esta todo escrito, porque hay una segunda opción que antes no existía, y es el hijo del líder, Omar Fernández.
Las señales negativas estaban presentes durante todo el proceso organizativo de la consulta. Todo lo que se logró en la anterior, ahora estaba ausente, y lo principal era el consenso. Definir con anticipación la candidatura presidencial, al margen de la Ley, se puede hacer si todos están de acuerdo, como ocurrió en el 22, pero si hay desacuerdos y cuestionamientos, no es que la cosa se complica, sino que se imposibilita.
El asunto comenzó mal cuando Abel Martínez pidió que lo excluyeran de la consulta. Claramente, una paradoja, porque fue Abel, precisamente, quien resultó beneficiado con el primer invento de la consulta, ganando ampliamente la candidatura presidencial. En ese entonces, no hubo cuestionamientos ni antes, ni durante ni después del proceso. Todos respetaron las reglas del juego, la metodología empleada y sobre todo, los resultados.
En el frustrado intento de ahora, no solo Abel se negó a participar, sino que luego siguieron los cuestionamientos de parte de los mismos aspirantes. En un momento lo hizo Francisco Domínguez Brito, quien se encargó de que la JCE dejara claro que no respaldaba el proceso. Otro aspirante, Manfred Mata, impugnó ante el TSE el proceso en el que se había inscrito como aspirante. Luego retiró la instancia, pero el daño estaba hecho. El último gran ruido fue la queja de Francisco Javier García sobre exclusiones en el padrón. Aunque los organizadores alegan que el proceso se cayó por la falta de equipos, está claro que todo lo anterior tuvo incidencia en el desenlace anunciado el pasado miércoles.
