Después de ser tema global el verano pasado al ser atacado por Estados Unidos, Irán ha vuelto a serlo ahora, comienzos de 2026, al ser inundado por protestas y movilizaciones callejeras. Protagonizadas principalmente por mujeres, las manifestaciones han sido, como siempre, duramente reprimidas por las autoridades. Aparte de la disidencia al régimen islámico, hay problemas como devaluación de moneda, inflación y una larga, terrible, sequía. La actual crisis podría ser la mayor prueba para el país islámico, el cual posee la tercera mayor reserva mundial de petróleo y la segunda de gas. Irán ahora también está bajo amenaza de ataque de Estados Unidos, supuestamente en apoyo a la causa popular.
