Una ópera famosa escrita por encargo

La fanciulla del West (La chica del oeste), una de las últimas óperas escritas por Giacomo Puccini, fue estrenada el 10 de diciembre de 1910 en el Metropolitan Opera House de Nueva York, bajo la dirección de Arturo Toscanini. Fue un acontecimiento porque era la primera vez que una composición del género se inauguraba en esa meca de la ópera. El teatro la presentó varias veces en el 2010 en conmemoración del centenario de la obra, escrita por encargo. Aquí pudimos verla en una transmisión en 1918 en vivo y directo desde el Met con un elenco encabezado por el extraordinario tenor dramático alemán Jonas Kaufmann.

La obra, con texto en italiano basado en un libreto inspirado en una pieza del dramaturgo y productor teatral estadounidense David Belasco, se desarrolla en el viejo oeste de Estados Unidos. En su estreno, el papel principal (el bandido Dick Johnson) fue interpretado por el legendario Enrico Caruso, quien según la crítica de entonces se confirmó como el más grande tenor de su época especialmente por su soberbia interpretación del aria Chela mi creda (Que ella me crea libre), del tercer y último acto.

Aunque esta ópera no figura entre las favoritas de Puccini, goza de mucha popularidad entre los cantantes y productores, si bien no se caracteriza por las oportunidades para lucirse que las arias y duetos ofrecen a los intérpretes, como en otras óperas del compositor. Puccini fallecido a comienzos de la tercera década del siglo pasado dejando inconclusa Turandot, una de sus obras más famosas y aclamadas. La fanciulla del West siguió al éxito de Madame Butterfly, que figura entre las más montadas a nivel mundial solo detrás de La Traviata, de Verdi, y La Bohemia, del propio Puccini.

En el acto final, Johnson, el bandido, consigue salvar su vida por una inteligente treta de su novia Minnie, y ambos abandonan California para iniciar una nueva vida.

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