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Los reformistas desde 1996 se han dividido en cuatro grupos. Los que siguen en el partido del gallo, los que se alojaron en el PLD, los que se fueron al PRM y los que fundaron sus propios partidos. Todos los que salieron de la escuela de Balaguer juegan igual, avisan con el golpe.

Fue lo que pasó en la asamblea del pasado domingo para elegir nuevas autoridades. Quique Antún, salido de las entrañas balagueristas, se fue de viaje y aquí Rogelio Genao y Eddy Alcántara juran que le darían un espeluzo mortal a Quique.

Genao y Eddy demostraron que no aprendieron en la escuela de Balaguer, viejo zorro, el dominicano que más elecciones ha ganado, venció en seis y fue presidente, siete. Con fraude o no, es otro tema.

Genao y Eddy hicieron bulla, esa no es la escuela de Balaguer, que popularizó su fe en el voto silente, incluso para ir a la reelección, esperaba al último momento. Siempre con golpes certeros.

Quique aplicó la escuela de Balaguer, no hizo bulla, avisó con el golpe en el primer round de la votación de unos 500 delegados reformistas. Dice que el DNI debe saber si se distribuyó logística para conquistar votos de delegados.

Quique no es el único reformista que da golpes de bolsón. Eduardo Estrella se la ha mostrado a los perremeístas. Sin un voto, lleva tres años en la presidencia del Senado. Lo ha logrado calladito, sin decir una palabra y se encarga de correr la voz de que no le interesa, que es el presidente Abinader que lo quiere en el cargo.

Los PRM han pagado el precio de la astucia de Estrella. En el último golpe, para lograr el voto unánime para reelegirlo, quedaron noqueados en la Dirección Ejecutiva, Tony Raful, Rafa Taveras y Sigmund Freund, este último es el único delegado político de los partidos mayoritarios que no es miembro del máximo organismo. Se sabe que quedaron fuera porque en sus sillas sentaron a todos los senadores anti rebelión.

Ito Bisonó ha mostrado ser buen alumno balaguerista en esta etapa de trabajo al lado del presidente Abinader. Igualmente, Marino Collante, de confianza de Danilo y Josecito Hazim, del top ten de Abel. Luis Toral es un jefe en la Fuerza del Pueblo. Trabaja calladito la delicada área electoral.

Tiene su moraleja, que la oveja mansa se chupa su teta y la ajena.

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