La UASD, trillar un mejor camino

En mis inolvidables tiempos de estudiante en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), con mi matrícula 7448-91, viví los “albores” que normaron a dos excelentes rectores: Franklin Almeyda Rancier y Guarocuya Batista del Villar. El primero, un experimentado abogado, y el segundo connotado cardiólogo.

Almeyda Rancier, antes de ascender a rector, tuvo un eficiente desempeño como director del entonces necesario y exigente Colegio Universitario (CU) que era el “colador” para que un alumno pudiera llegar a facultad y comenzar su vocación profesional. En tan lago proceso -historias buenas y malas- la UASD; Primada de América, llegada a estos predios el 28 de octubre de 1538 con el nombre de Universidad Santo Tomás de Aquino, ha sido una institución de respeto, en sentido general.

Cuando miramos al pasado, para recordar la etapa romántica de la UASD -en la que primaban los grupos estudiantiles, encabezados por la Federación Dominicana de Estudiantes (FED) y los profesores (catedráticos de calidad probada) y que compartían en camaradería con sus alumnos-, hacemos una pausa para parangonarla con estos tiempos… ¡La diferencia es abismal.

Ahora la UASD se nota pasiva, sin hacerse sentir a nivel de toda la sociedad. Los más recientes rectores -citemos a Emma Polanco y al rector actual Editrudis Beltrán Crisóstomo- no pueden ser considerados como referentes para el reclamado avance académico, científico, social y administrativo.

Me atrevo a exponer, y creo no mentir, que como jefes de la rectoría, pasaron por la UASD sin saber que pasaron. ¡Es mi humilde opinión!

La UASD, como era en las fervientes décadas de los 70 y 80, no tiene, incluso, mucha importancia para la prensa nacional.

Pero, -es también lo que observo- no todo está perdido en la vieja casa de altos estudios.
Jorge Asjana David, aspirante a la rectoría para las próximas elecciones, podría ser la salvación del momento uasdiano.

No conozco en lo personal a Jorge Asjana. Sé que es un reputado cirujano con más de 40 años de experiencia académica.

Por los informes que tengo, suministrados por profesores amigos, es la mejor opción.

Es lo que le conviene a la UASD…que sea el nuevo rector para el período (2026-2030).

La UASD está pasiva, marcada por una burocracia que la margina y en lo inmediato sin la mejor perspectiva.

Además, no se ven avances científicos que puedan repercutir en favor del desarrollo del país.
Pero, como no todo está perdido, confiemos en el proyecto electoral y académico del doctor Asjana David.

Hay que darle la oportunidad y esperar -con una buena gestión- que la UASD transite por los mejores senderos.

Posted in Opiniones

Más de opiniones

Más leídas de opiniones

Las Más leídas