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El país espera, con acentuada expectación, el mes de mayo del 2024. En mayo de ese año el pueblo tendrá una nueva cita con la democracia.

Es el mes pautado para el montaje de las elecciones presidenciales y congresuales. Antes, en febrero, serán los comicios para elegir a las nuevas autoridades municipales (alcaldes y regidores).

Los politólogos que con asiduidad están presentes en los medios noticiosos -y desde luego, también en las ruidosas redes sociales- opinan, aunque casi nunca lo hacen fundamentados en ajustados análisis, que las votaciones municipales son “especie de un termómetro” para medir lo que ocurrirá en la consulta electoral en la que se escogerán al Presidente y Vicepresidente de la República.

Según su criterio, el partido que obtenga más votos que certificarán la ganancia de las alcaldías y regidurías “da el primer paso” para que su candidato a la jefatura del Estado gane con el favor del voto mayoritario, ya sea en la primera o segunda vuelta. Esa teoría se lee con manifiesta proclama ¡al triunfalismo soñador!

En un criterio que externé hace varios meses en esta misma tribuna, en las venideras elecciones presidenciales no habrá competencia del llamado bi-partidismo, como ocurría en el pasado.

Desde el mismo momento en que se dé inicio al complejo torneo electoral, entrará en la competencia un nuevo sistema que marcará el tri-partidismo.

En los “viejos tiempos” de la política local -digamos en las convulsionadas décadas de los 60, 70 y 80- había una lucha tenaz entre dos organizaciones: Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y Partido Reformista Social Cristiano (PRSC). Era la encarnizada lucha política-electoral en la que entraba el tradicional bi-partidismo, la competencia entre dos partidos.

Para mayo del 24, irán a las hostilidades electorales las citadas dos organizaciones políticas, pero ya disminuidas -bautizadas como como partidos bisagras- y sin ninguna posibilidad de triunfo.

Con esas organizaciones fuera de competencia, habrá entonces una dura lucha protagonizada por tres organizaciones con respetables militancias. Son el Partido Revolucionario Moderno (PRM), Fuerza del Pueblo (FP) y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD). ¡Y entonces se registrará una agitada disputa por el poder con el juego del tri-partidismo!

Tri-partidismo es igual a PRM, FP y PLD. Quienes no acepten esta realidad que desde ya se observa para las elecciones del 24, no entienden de política. Esta es una verdad palmaria.

¿Cuál de los tres partidos tiene más posibilidades de ganar la contienda del 24? Es extemporáneo dar algún pronóstico, pero no les hagan caso a resultados de supuestas encuestas.

¡Dejemos que el tiempo siga su trajinar electoral!

Posted in Opiniones
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