Rescatistas

En nuestro país sobran quienes dicen amar a los animales; escasean quienes actúan. Gibel Orsini y Carlos Figueroa lo revelaron dramáticamente en mi podcast Dos y Cuatro Patas. Rescatistas independientes operan sin apoyo institucional, sostenidos únicamente por determinación y empatía. Su vida cotidiana es un luto que se interrumpe, apenas, con cada adopción exitosa. Una labor admirable, es inadmisible que sigan solos. La indolencia social que delega en dos personas lo que debería ser responsabilidad colectiva es tan grave como la ausencia de políticas públicas serias de protección animal. Mientras el Estado no actúe y la ciudadanía no despierte seguiremos midiendo nuestra calidad moral en el sufrimiento de quienes no tienen voz.

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