La Biblia habla sobre esos tiempos en que el amor de muchos se enfriará, y si, llegamos al momento donde los intereses son la espina dorsal de toda relación. Hiere, duele, lastima y degrada la manera que en la familia o entre gente querida existe un manejo incómodo, ambivalente e inaceptable. Mientras las calles se llenan de violencia, dentro de los hogares la indiferencia golpea con igual intensidad. El egoísmo se ha normalizado y el narcisismo es aceptado dependiendo del personaje. Las relaciones en decadencia, el matrimonio en picada, la familia desconectada como nunca, y la iglesia enfriándose por falta de oración y adoración profunda. Cuando el amor se llega a convertir en una excepción, significa que la esencia de una sociedad se ha desconectado de la verdad. Pero debo recordarte esto, si eres cristiano el amor es la identidad.
