El gozo de Dios puede venir de maneras inesperadas a nuestra vida, incluso en momentos duros, aún en medio de una crisis… Pero no te sientas culpable de sentirlo y vivirlo, el gozo es la presencia misma de la fortaleza sobrenatural, la paz que sobrepasa todo entendimiento y la certeza de lo que ha de venir. Esa clase de gozo arrasa todo pesimismo cual torbellino y hace que la esperanza se convierta en la protagonista de tus batallas.
Gózate en medio de las tribulaciones y si nadie te acompaña, gózate con Dios, porque Él es tu ayudador en la batalla, tu compañero en la oscuridad y tu amigo fiel en la adversidad. Si te digo que todo saldrá bien ¿lo crees? Que el Dios de esperanza te llene de todo gozo y paz en el creer “Romanos 15:13”
