Quedarse detrás de una puerta que no abren no es paciencia, ni fe, es falta de entendimiento. Toca y se abrirá dijo Jesús, pero si no abrieron es porque no es la puerta y ya está; no lo interpretes como que ese no es el día que abrirá, no alces la voz o patees la puerta. Las puertas correctas como los corazones, se abren sin forzar. Esa espera silenciosa ahí detrás es force, es desgaste, es diluir tus límites, disfuminar tu esencia. Sabes, no necesitas recortar tu determinación de avanzar en una espera barata, porque cuando ciertas personas, lugares o círculos no son para nosotros, saberlo es suficiente! Ve a donde no necesitas editar constantemente tu esencia para encajar, ahórrate el desgaste y entiende el contraste, porque cuando el bloqueo persiste ya no son ellos, es Dios protegiéndote.
