Un hombre temeroso de Dios le da lugar a Dios… David tenía que matar a Goliat para preservar Israel pero no podía matar a Saúl para tomar el trono, entonces hizo lo correcto, salió de palacio para convertirse en uno que no solo puede matar gigantes o eliminar reyes, sino que hace morir sus planes por causa de los de Dios para que un día todos sepan que nunca se trató de un puesto, sino de una misión, que Dios en nuestras vidas siempre deberá ocupará el primer puesto.
Cuando matas un gigante te conviertes en uno más grande, cuando matas tus planes, tu propósito se agiganta, cuando haces morir lo terrenal en ti, Dios te expone y te exalta revelando que tu obediencia hace que tu carne se vea enana ante la voluntad de Dios.
