Los católicos de Gaza están sufriendo. Gabriel Romanelli, es un cura argentino a cargo de la Iglesia de la Sagrada Familia en Gaza, era amigo del papa Francisco, con quien conversaba a diario por teléfono. Resultó herido tras el ataque de un bombardeo israelí que alcanzó a la única iglesia católica, convertida en refugio de más de 600 personas, entre cristianos y musulmanes. El papa León XIV habló por teléfono con Benjamín Netanyahu tras el ataque y le pidió el fin de la guerra en Gaza. Gobiernos de varios países europeos se sumaron a las condenas por el bombardeo. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, declaró que “ninguna acción militar puede justificar semejante actitud”.
