En la Junta Central Electoral deberá integrarse un profesional de la contabilidad, y en la Cámara de Cuentas, la mayoría deberían ser contadores públicos autorizados. No basta con abogados: en temas económicos, también se requiere formación en contabilidad y administración. En muchas instituciones, el jefe de contabilidad tiene más poder que el director, como ocurre en hospitales, donde históricamente los contables administraban, compraban y nombraban personal no médico. De ahí surgió la especialidad del médico administrador. Cuando el director ignora los consejos del contable, o viceversa, surgen conflictos y hasta corrupción.
