Las principales economías de América acuden a la Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Yaundé, Camerún, con una agenda marcada por la defensa del multilateralismo, la urgencia de reformar sus mecanismos y el temor a nuevas barreras comerciales.
Estados Unidos busca marcar el tono de la conferencia, que comenzó este jueves, con una agenda de reformas que incluye replantear el principio de “nación más favorecida”, revisar el estatus de país en desarrollo y endurecer las reglas sobre subvenciones.
El representante comercial de EE.UU., Jamieson Greer, defiende ajustes arancelarios frente a desequilibrios comerciales y propondrá limitar beneficios a economías del G20 o la OCDE, además de acotar el papel de la Secretaría de la OMC y clarificar las excepciones de seguridad nacional.
Brasil, la mayor economía de la región, va a estar representado por su canciller, Mauro Vieira, en línea con el llamado del presidente Luiz Inácio Lula da Silva a una reforma “imprescindible y urgente” del organismo, al advertir que sin una actuación cohesionada del Sur Global la reunión ministerial podría derivar en un escenario de parálisis.
México acude con una posición centrada en la defensa de un sistema multilateral más eficaz, con reglas claras y estables. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha señalado que la OMC tiene “demasiada propensión al bloqueo”, que las medidas tardan en resolverse y que, de no mejorar, el mundo podría derivar en bloques regionales con mayor incertidumbre. Argentina está representada por el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Fernando Brun, en medio de la apertura comercial bajo el Gobierno de Javier Milei.
El país mantiene un papel activo en la OMC, donde su representante Gustavo Lunazzi preside el Consejo de Comercio de Mercancías, y ha avanzado con la aceptación del acuerdo sobre subvenciones a la pesca.
Comercio digital y otros asuntos
Colombia participa con su representante permanente ante la OMC, Mauricio Bustamante, con una agenda centrada en la defensa del comercio basado en reglas y el desbloqueo del sistema de solución de diferencias.
También va a impulsar debates sobre comercio digital, agricultura y desarrollo, y plantear preocupaciones sobre las “medidas unilaterales que toman los países desarrollados, que se respaldan en objetivos nobles como la defensa de la salud, la seguridad y el medio ambiente.
Ecuador y Panamá marcan prioridades
Varias naciones latinoamericanas (Ecuador, Panamá, Costa Rica, Uruguay y Paraguay) participan en negociaciones sobre la reforma de la OMC, cada una con intereses y roles específicos. Ecuador, liderado por Alexia Alcívar, busca la plena operatividad del sistema de solución de diferencias y la centralidad del desarrollo en el multilateralismo. Panamá, con Julio Moltó, se enfoca en agricultura, comercio electrónico y subvenciones a la pesca.
