Millones de personas en Estados Unidos enfrentan un cierre de año marcado por condiciones climáticas adversas que podrían alterar sus planes de festejo. De acuerdo con los pronósticos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y el Servicio Meteorológico Nacional, una combinación de lluvias torrenciales y nevadas intensas afectará diversas regiones del país entre el 31 de diciembre y la madrugada del 1 de enero.
El fenómeno climático impactará con mayor fuerza a los residentes de la Costa Oeste y la zona de los Grandes Lagos. Mientras tanto, otras áreas del centro y sur del territorio experimentarán temperaturas inusualmente cálidas para la temporada invernal.
Alerta por inundaciones en California
El sur de California se encuentra bajo vigilancia debido a un sistema que promete descargar precipitaciones significativas. Las autoridades prevén que ciudades como Los Ángeles y San Diego reciban acumulaciones de agua superiores a los 50 milímetros. Este escenario aumenta el riesgo de inundaciones repentinas, especialmente porque los suelos ya están saturados por tormentas previas.
Otras ciudades del oeste, como Seattle, Portland y Las Vegas, también esperan lluvias, aunque de menor intensidad. Ante esta situación, la Agencia de Manejo de Emergencias de California recomienda evitar desplazamientos innecesarios en zonas vulnerables a deslizamientos o inundaciones urbanas.
Nieve y frío intenso en el noreste
En el otro extremo del país, el noreste se prepara para recibir un frente frío que activará el denominado «efecto lago». Este fenómeno meteorológico podría dejar acumulaciones de nieve de entre 30 y 90 centímetros en localidades del estado de Nueva York, como Orchard Park, dificultando seriamente el tránsito vehicular.
Para quienes planean recibir el año en Times Square, el pronóstico indica temperaturas cercanas a los 0 °C. Si bien la probabilidad de nieve en la ciudad de Nueva York es baja, las autoridades sugieren vestir ropa de abrigo adecuada para soportar el frío durante el tradicional evento masivo.
Impacto en viajes y transporte
La inestabilidad climática ocurre en un momento crítico para el transporte. Aunque los aeropuertos principales operan actualmente con normalidad, la NOAA insta a los viajeros a monitorear constantemente el estado de sus vuelos y las condiciones de las carreteras. Las aerolíneas ya han comenzado a flexibilizar sus políticas de cambios ante posibles demoras causadas por la visibilidad reducida o la acumulación de nieve.
En contraste con el clima severo de las costas, el sur de Estados Unidos disfrutará de un ambiente estable. Ciudades como Dallas y Houston registrarán máximas de hasta 15 °C, ofreciendo un respiro frente a la variabilidad climática que domina el resto de la nación bajo la influencia del fenómeno de La Niña.
