Washington. EE.UU. enviará a su mayor portaaviones, el USS Gerald R. Ford, desde aguas del Caribe, donde formó parte del amplio despliegue contra el narcotráfico ordenado por el presidente Donald Trump, al área de Oriente Medio, en medio de una renovada presión de Washington sobre Irán.
Este movimiento se produce después de que el republicano dijera a comienzos de semana a Axios que estaría considerando enviar un segundo portaaviones a Oriente Medio si fracasan las negociaciones con Irán sobre su programa nuclear, reiniciadas de manera indirecta hace unos días.
Preguntado por periodistas en la Casa Blanca, el mandatario afirmó que de no llegar a un acuerdo con Teherán, el portaaviones Ford sería “necesario”.
“Si no tenemos un acuerdo, lo necesitaremos (al Ford). Si tenemos un acuerdo, se irá. Se irá muy pronto. Tenemos uno ahí fuera que acaba de llegar. Si lo necesitamos, lo usaremos. Lo tenemos listo, una fuerza muy grande”, afirmó.
Se espera que el Gerald R. Ford y su grupo de escolta comiencen el viaje en los próximos días para unirse al grupo de ataque del portaaviones USS Abraham Lincoln en el Golfo Pérsico, según funcionarios estadounidenses citados por The New York Times y las cadenas ABC y Fox News.
El presidente estadounidense aclaró que no habló con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sobre la posible suspensión del diálogo con los líderes iraníes, pero advirtió que de no cerrarse un pacto, Washington activará una segunda fase, “muy dura” para Teherán.
El Gerald R. Ford, el mayor navío de su tipo de la Armada estadounidense, comenzó su despliegue extraordinario el pasado junio, y fue enviado desde el Mediterráneo al Caribe, donde inició su misión en noviembre como parte de la campaña de presión sobre el entonces Gobierno de Nicolás Maduro.
