La Comisión Europea confirmó que España estará respaldada frente a cualquier intento de Donald Trump de imponer aranceles punitivos debido a su negativa a alcanzar el nuevo objetivo del 5% del PIB en Defensa acordado en la OTAN. La institución comunitaria enfatizó que actuará de forma conjunta, defendiendo la competencia exclusiva de la UE en materia comercial y rechazando cualquier trato discriminatorio hacia un Estado miembro.
Olof Gill, portavoz de Comercio de la Comisión Europea, señaló que «responderemos adecuadamente a cualquier medida que se tome contra uno o varios de nuestros Estados miembros» y apeló al diálogo como mecanismo para resolver posibles conflictos.
El conflicto surgió tras la cumbre de la OTAN en La Haya, donde Trump propuso elevar el gasto militar al 5% del PIB, dividido entre gasto directo (3,5%) e inversiones vinculadas (1,5%). España solicitó flexibilidad, argumentando que alcanzar la meta implicaría recortes drásticos en gasto social, algo que el gobierno de coalición no está dispuesto a aceptar.
Finalmente, la declaración final de la OTAN permitió mayor margen de maniobra para España, evitando un compromiso formal con el 5%. Desde entonces, Trump ha criticado la decisión y llegado a sugerir que España debería ser «expulsada» de la Alianza Atlántica.
Encuentro cordial y tensiones persistentes
Durante una cumbre de paz en Egipto, Trump y el presidente español, Pedro Sánchez, compartieron un breve encuentro cordial. Sin embargo, de regreso a Washington, el mandatario estadounidense endureció su tono, calificando la postura española como injusta para la OTAN y vinculándola a la ubicación estratégica de España en el sur de Europa.
Sánchez, por su parte, reafirmó el compromiso de España con la defensa colectiva y el mantenimiento del Estado del bienestar, destacando la profundidad y solidez de las relaciones bilaterales con Estados Unidos.
Si Trump materializara los aranceles, supondría un ataque directo al acuerdo comercial UE-EE.UU., vigente desde julio de 2025. Este pacto establece un arancel «todo incluido» del 15% para la mayoría de productos europeos exportados a EE.UU., mientras que los productos estadounidenses ingresan a Europa libres de gravamen, salvo excepciones estratégicas como aeronaves y semiconductores.
Bruselas también se comprometió a importaciones estratégicas de EE.UU., incluyendo energía por 750.000 millones de dólares, inversiones por 600.000 millones y chips de inteligencia artificial por 40.000 millones, sin que Washington haya hecho compromisos equivalentes. La aprobación final del acuerdo depende del Parlamento Europeo, donde persiste oposición a su carácter asimétrico.
con informacion de Euronews
