La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, declaró el estado de emergencia ante la llegada de una intensa tormenta de nieve acompañada de frío extremo, que afectará amplias zonas del estado en los próximos días. La medida busca proteger a la población y garantizar la disponibilidad inmediata de recursos estatales.
Según el Servicio Meteorológico Nacional, se esperan acumulaciones de nieve de hasta 45 centímetros en el norte del estado y sensaciones térmicas de hasta -40 °C, debido al efecto del viento. Las advertencias abarcan tanto regiones rurales como áreas densamente pobladas, incluida la zona metropolitana de Nueva York.
Las autoridades activaron protocolos especiales de emergencia, desplegaron miles de operarios y camiones quitanieves, y advirtieron sobre riesgos en carreteras, interrupciones del transporte y posibles cortes de energía eléctrica. También recomendaron a la población limitar los desplazamientos, abrigarse adecuadamente y mantenerse informada a través de los canales oficiales.
El fenómeno forma parte de una tormenta invernal extrema que mantiene en alerta a más de 160 millones de personas en Estados Unidos, y cuyo impacto podría extenderse durante varios días.
