Una tormenta invernal inusualmente grande y severa amenaza con impactar a cerca de 160 millones de personas en Estados Unidos y amplias zonas de Canadá, generando condiciones climáticas extremas que incluyen fuertes nevadas, lluvia helada, hielo y temperaturas polares, según alertó el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés).
El organismo advirtió que una masa de aire potencialmente mortal comenzará a desplazarse lentamente desde las Altas Llanuras y las Montañas Rocosas hacia la costa este a partir del viernes, con efectos que podrían extenderse hasta principios de la próxima semana.
De acuerdo con los pronósticos oficiales, el fenómeno afectará a casi 30 estados, con impactos que se sentirán desde Nuevo México hasta Nueva York. En la región de los Grandes Lagos, a lo largo de la frontera con Canadá, ya se registran intensas nevadas, mientras que otras áreas podrían enfrentar acumulaciones de hielo y lluvias congelantes, elevando el riesgo de accidentes y fallas eléctricas.
Una tormenta que podría marcar el invierno
Especialistas en meteorología han advertido que este sistema podría convertirse en “la tormenta que defina todo el invierno”, e incluso “ser recordada por décadas”, debido a su extensión, intensidad y combinación de peligros climáticos.
El NWS prevé aire peligrosamente frío para más de la mitad de la población estadounidense, con temperaturas muy por debajo del promedio estacional y sensaciones térmicas extremas que representan un serio riesgo para la salud, especialmente para personas vulnerables.
Alertas y posibles interrupciones
Ante el avance de la tormenta, autoridades de transporte y organismos aeroportuarios de varias ciudades importantes emitieron advertencias a los viajeros, recomendando prepararse para retrasos, cancelaciones y condiciones peligrosas en carreteras y aeropuertos.
Los expertos explicaron que los efectos variarán según la región: algunas zonas enfrentarán nieve intensa, mientras que otras sufrirán hielo, lluvias congeladas o frío extremo, una combinación que podría provocar cierres de vías, cortes de energía y complicaciones en los servicios esenciales.
Las autoridades exhortaron a la población a mantenerse informada, seguir las recomendaciones de seguridad y evitar desplazamientos innecesarios durante los momentos más críticos del evento climático.
