Aunque son dos poderes del Estado con roles diferentes donde una tiene el rol de contra peso de la otra; el Poder Ejecutivo y el Judicial unieron esfuerzos, junto a otros sectores de la vida nacional, para diseñar un plan decenal de justicia centrado en las personas.
En un acto celebrado en el auditorio de la Casa San Pablo, el presidente del Poder Judicial, Luis Henry Molina, con la presencia del presidente de la República, Luis Abinader, presentó la propuesta de justicia del futuro 2034, como resultado de un proceso donde más de tres mil personas fueron consultada..
“Cuando los poderes públicos colaboran con respeto a su independencia, pero unidos por un mismo propósito nacional, la democracia se fortalece”, dijo el presidente Abinader en el acto donde destacó que se busca que la justicia no solo juzgue, sino que inspire; no solo resuelva, sino que repare y no solo sancione, sino que transforme.
Destacó que la presentación del plan no es simplemente un acontecimiento institucional del Poder Judicial; es un acto de madurez democrática, de visión de Estado y de compromiso con el porvenir del país y dijo que representa una apuesta por una justicia que no solo administre leyes, sino que también transforme vidas y fortalezca la confianza ciudadana.
Abinader destacó que la justicia es un tema de Estado y que durante los últimos años, el Poder Judicial “ha dado pasos firmes en esa dirección”.
El jefe de Estado enfatizó que la modernización del Estado requiere instituciones que rindan cuentas, usen la tecnología como herramienta de equidad y sirvan a las personas, no a los intereses particulares. “Cuando la justicia actúa con integridad, el país camina con confianza. Y cuando la justicia es eficiente, la democracia florece”, sostuvo.
Molina, presidente del Judicial y de la Suprema Corte de Justicia, describió que el plan de justicia del futuro 2034 se elaboró bajo la metodología de planificación por escenarios, una herramienta utilizada en países como Sudáfrica y Colombia, en momentos de profunda crisis. Sin embargo, en el caso dominicano ese método se implementó desde la estabilidad democrática.
Busca eliminar retardo judicial
Informó que la innovación y las acciones que conlleva este plan, van más allá de la modernización institucional. Asimismo, detalló que el propósito del Plan Justicia del Futuro 2034 es eliminar el retardo judicial en el 100% de los tribunales, derribar las barreras geográficas, económicas y culturales, y garantizar transparencia y rendición de cuentas.
También, escuchar a la ciudadanía y asegurar que cada persona, especialmente las más vulnerables, pueda acceder fácil, rápido y con confianza a la justicia, refirió respecto a la iniciativa que será presentada a toda la población el 19 de noviembre.
En el encuentro participaron también jueces y juezas del Pleno del alto tribunal, magistrados de distintas instancias, legisladores, miembros del Ministerio Público, la Defensa Pública, abogados, empresarios, representantes de la sociedad civil, las iglesias, organismos internacionales como parte de las más de tres mil personas que contribuyeron con ese ejercicio innovador de planificación estratégica y cocreación.
El magistrado explicó que el nuevo Plan Justicia del Futuro 2034 marca el inicio de una nueva etapa hacia un sistema judicial más humano, ágil y transparente, con metas claras como eliminar el retardo judicial en todos los tribunales, garantizar la transparencia y derribar las barreras que limitan el acceso ciudadano.
Reiteró que se ha eliminado la mora estructural en esa alta corte y que más del 80% de los tribunales del país están al día, además de que el 100% de los documentos judiciales son digitales.
Recordó que en octubre de este año dominicana logró el mayor avance mundial en el Índice de Estado de Derecho del World Justice Project, subiendo 11 posiciones a nivel global y, que en el año 2019, según el Latinobarómetro 2024, se han duplicado los niveles de confianza ciudadana en el sistema de justicia dominicano.
La fase de elaboración del plan cuyos cuatro pilares están relacionados a la digitalización, pacto social vulnerable y vulnerabilidad de cambios geopolíticos, contó con la participación de jueces y juezas, servidores judiciales, representantes de los poderes públicos, universidades, gremios, empresarios, partidos, organizaciones sociales y organismos internacionales.
No fue por coyuntura, fue por el porvenir
El vicepresidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), César Dargam, calificó el proceso como una práctica que fortalece la cultura de la planificación y la cooperación interinstitucional, al entender que el desarrollo no es la suma de esfuerzos aislados: es la coincidencia de propósitos entre Estado, empresa y ciudadanía.
Describió que el plan contempla cuatro escenarios que evidencian como el país asume con madurez, cambios institucionales y culturales y otro donde se toman en consideración cómo factores externos pueden alterar los equilibrios internos.
Al mismo tiempo resaltó que la iniciativa no solo evidencia cuatro futuros posibles. También, cuatro advertencias sobre las decisiones que se quieren tomar si se quiere consolidar un Estado moderno, justo y democrático.
“No nos reunimos para discutir coyunturas sino para imaginar el porvenir. Para anticipar los retos y las oportunidades que definirán nuestra convivencia democrática y la confianza en las instituciones”, destacó el empresario al enfatizar que el proceso no surgió de una crisis sino desde la estabilidad democrática que exhibe la República Dominicana.
