EL presidente de la JCE advirtió sobre el riesgo de “muerte civil” a quienes no cambien su cédula antes del 2027
El presidente de la Junta Central Electoral (JCE), Román Jáquez Liranzo, lanzó una enérgica advertencia a toda la ciudadanía dominicana sobre las severas repercusiones jurídicas, económicas y sociales que implicará no renovar oportunamente la cédula de identidad y electoral.
Durante su conferencia magistral titulada “Identidad, Registro Civil y Garantías Democráticas”, celebrada en el marco de la presentación de la edición número 25 de la revista País Dominicano Temático, Jáquez Liranzo calificó la pérdida de vigencia del actual documento como una condena directa a lo que, en sentido figurado, definió de manera tajante como una auténtica “muerte civil”.
El titular del órgano electoral y del registro civil insistió en que el tiempo para realizar este trámite apremia de forma crítica.
En un llamado directo, exhortó a los ciudadanos a no postergar la renovación para el año entrante y acudir a los centros habilitados durante los meses de noviembre y diciembre, advirtiendo con firmeza que “en enero será tarde”.
La premura obedece a que el documento en su formato anterior tiene una fecha perentoria de caducidad fijada para el 31 de marzo de 2027, momento a partir del cual carecerá de todo valor legal y administrativo dentro del territorio dominicano y ante las representaciones oficiales en el exterior.
La alerta institucional se centró en visibilizar el impacto devastador que acarrea para una persona quedar desprovista de un documento de identidad válido. Jáquez Liranzo explicó que la “muerte civil” no es una mera metáfora jurídica, sino una condición paralizante en la vida cotidiana de cualquier ciudadano.
A partir de la fecha de vencimiento definitiva, quienes no porten la nueva cédula quedarán inhabilitados para realizar las transacciones más elementales de la vida moderna, desde la apertura o movilización de cuentas bancarias y solicitudes crediticias hasta la compra o venta de bienes, suscripción de contratos y realización de actos notariales de cualquier índole.
“No se conviertan en inhabilitados civiles!, no permitan que la falta de una cédula vigente los condene a una situación que, en sentido figurado, podríamos llamar muerte civil, no esperen al año entrante…Renueven su cédula ahora, en noviembre y diciembre… en enero será tarde”, dijo Jáquez Liranzo.
Ámbito laboral y productivo
El magistrado advirtió sobre la imposibilidad de conseguir empleo para aquellos que carezcan de la identificación renovada, así como un escenario aún más crítico para quienes ya cuentan con una plaza de trabajo activa, quienes enfrentarían una incapacidad legal y formal para cobrar sus salarios devengados.
Los sistemas de nómina formal, los pagos electrónicos y la intermediación financiera exigen una identificación plenamente vigente y validada, por lo que la omisión ciudadana en este proceso de renovación se traducirá de inmediato en la retención o bloqueo de sus ingresos ordinarios.
En este orden de ideas, el presidente de la JCE sostuvo que no portar la nueva credencial equivale a convertirse formalmente en “inhabilitados civiles”, marginados de los sistemas de protección social, del acceso a servicios públicos regulados y de las gestiones médicas o farmacéuticas que demandan autenticación.
La privación de este instrumento fundamental no solo restringe el desenvolvimiento individual, sino que expone a la persona a un limbo documental donde se anula de facto su capacidad de interactuar con el aparato estatal y con los agentes del sector privado.
Más de 100 medidas de seguridad
Se trata, según afirmó el titular del órgano electoral, de la mayor transformación tecnológica y de seguridad del sistema de identificación dominicano en las últimas décadas.
La nueva cédula incorpora más de 100 medidas de seguridad distribuidas en tres niveles de verificación, tecnología avanzada de personalización y un chip criptográfico de última generación concebido exclusivamente para reforzar los mecanismos de autenticación biométrica y documental, desmintiendo que exista cualquier función oculta de geolocalización o rastreo de las personas.
La robustez y confiabilidad del nuevo documento no descansan de manera aislada en sus componentes físicos o informáticos, sino en una exhaustiva depuración coordinada entre las direcciones nacionales de Registro del Estado Civil y de Registro Electoral.
Jáquez Liranzo, aseguró que cada emisión de la nueva cédula está respaldada por un riguroso cotejo de las actas de nacimiento originales, auditorías de calidad, resolución de inconsistencias históricas y la contrastación biométrica de huellas dactilares y rasgos faciales, garantizando de manera inequívoca que detrás de cada plástico exista una identidad legítima, única y debidamente verificada. Recordó que este elevado estándar de seguridad y validación le mereció recientemente a la República Dominicana el reconocimiento internacional como el mejor documento de identidad de Latinoamérica en certámenes regionales especializados.
Para evitar que la población enfrente la temida “muerte civil”, el magistrado explicó que la JCE desplegó una infraestructura operativa y logística a gran escala diseñada para atender a un universo estimado en nueve millones de personas. Precisó que esta cobertura integral abarca tanto a los ciudadanos empadronados para el sufragio como a menores de edad, miembros activos de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, así como a residentes extranjeros con estatus migratorio regular en el país.
El titular del órgano electoral detalló que, para asegurar un acceso fluido y oportuno a la renovación, la institución dispone de 204 centros de cedulación distribuidos en todo el territorio nacional, a los que se suman 27 dependencias de atención y 24 oficinas consulares y de servicios en el exterior, acercando el procedimiento a la comunidad dominicana radicada fuera de las fronteras patrias.
Asimismo destacó que, como muestra de equidad y garantía de derechos para los sectores más vulnerables que históricamente han enfrentado trabas documentales, la JCE implementó medidas especiales destinadas a derribar barreras administrativas. Resaltó la aprobación extraordinaria por parte del Pleno de un protocolo gratuito para la digitalización y reconstrucción de registros de nacimiento de personas de 60 años o más que ya poseen cédula pero cuyos folios originales presentan deterioro físico, dificultades de localización o falta de instrumentación oportuna anterior a 1992, asegurando que ningún adulto mayor quede al margen del proceso ni caer en la inhabilitación civil por deficiencias del pasado.
JCE custodia más de 17 millones de registros
Jáquez Liranzo resaltó la labor desplegada en las 175 oficialías del estado civil y las 69 delegaciones hospitalarias que operan en todo el país. Subrayó que sus oficiales y colaboradores desempeñan una tarea clave en la recepción, organización y resguardo de la información que sustenta la identidad jurídica de la ciudadanía. Asimismo, informó que la entidad conserva más de 17 millones de registros digitalizados, de los cuales más de 13 millones corresponden a nacimientos. Dentro de este patrimonio documental de alto valor histórico, destacó el acta de nacimiento de Leopoldo Durán Ramos, fechada el 2 de octubre de 1828, considerada la más antigua bajo custodia de la institución. Indicó que desde abril de 2021 hasta el 2 de noviembre de 2026, la institución ha procesado 12,938,576 actas del Estado Civil correspondientes a nacimientos, matrimonios, divorcios y defunciones, de las cuales 8,675,749 corresponden a procesos de validación y 4,262,827 a gestiones.
