La Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) conmemoró sus 63 años de fundación con una solemne Misa de Acción de Gracias, presidida por monseñor Héctor Rafael Rodríguez, arzobispo metropolitano de Santiago, gran canciller de la institución y presidente de su Junta de Directores.
La ceremonia se celebró en la Parroquia Nuestra Señora de la Anunciación, ubicada en el campus de Santiago, con la presencia de autoridades académicas, religiosas, gubernamentales y representantes de la sociedad civil.
Durante la homilía, Rodríguez resaltó el papel de la PUCMM como referente de excelencia académica y compromiso social desde su fundación en 1962.
“Hoy celebramos 63 años de historia, de esfuerzo y de servicio al país. Damos gracias a Dios por esta universidad que ha sabido formar profesionales competentes, pero sobre todo hombres y mujeres con sentido ético, sensibilidad humana y apertura al misterio de Dios”, dijo.
Recordó que la misión de una universidad católica no se limita a transmitir conocimientos, sino que debe formar ciudadanos comprometidos con la verdad, la justicia y el bien común: “La verdadera educación es formar personas que piensen, que amen, que construyan y sirvan para crear un mundo mejor”.
Rodríguez también llamó a la PUCMM a no quedarse rezagada frente a los cambios que vive el mundo, especialmente en el terreno tecnológico y social.
“Una universidad católica debe ser espacio de innovación, de creatividad y de humanismo integral, que coloque la dignidad humana en el centro”, subrayó.
En su mensaje, el gran canciller hizo un repaso histórico, recordó a los fundadores de la institución, entre ellos monseñor Hugo Eduardo Polanco Brito y a sus primeros rectores, monseñor Roque Adames y monseñor Agripino Núñez Collado.
Resaltan liderazgo de Agripino Núñez Collado
Monseñor Héctor Rafael Rodríguez resaltó que bajo el liderazgo por más de cuatro décadas del fallecido monseñor Agripino Núñez Collado, consolidó a la PUCMM como referente nacional en educación superior. “Queremos reconocer el fecundo liderazgo de monseñor Agripino Núñez Collado, quien durante 45 años impulsó el diálogo, la inclusión y el compromiso social”.
