Centro Comunal de Villa Cerro

Llegar al Centro Comunal de Villa Cerro, en Higüey, es toda una experiencia que permite admirar el arte, la terminación y el acabado de las obras artesanales de “Tapicería de Muebles y Costura”, que producen mujeres de populosos sectores de este&#8

Llegar al Centro Comunal de Villa Cerro, en Higüey, es toda una experiencia que permite admirar el arte, la terminación y el acabado de las obras artesanales de “Tapicería de Muebles y Costura”, que producen mujeres de populosos sectores de este municipio turístico.En el recinto educativo, donde una matrícula de 100 mujeres por curso, en diferentes tandas, se capacitan bajo las directrices del Instituto Técnico Profesional (INFOTEP) y la Dirección General de Escuelas Vocacionales de las Fuerzas Armadas, extensión La Altagracia, donde desarrollan jornadas formativas y de aprendizaje.

Las estudiantes y los maestros, con taladro en mano, trabajan en los talleres, con diversos materiales como madera, vinil, telas de varidos colores, con los cuales confeccionan muebles, divanes, cofres y otomanes, con meticuloso cuidado y dedicación.

Se trata de trabajos de esencia doméstica, elaborados de forma artesanal, pero con calidad de producción industrial.

Margarita Mercedes Cipriano, profesora y facilitadora del taller de Tapicería, informó que no solo desarrollan trabajos de capacitación con las mujeres de Villa Cerro.

“Este es un proyecto muy lindo, impartido vía INFOTEP y las Fuerzas Armadas. Aquí enseñamos tapicería y costura”, dijo.

Con normalidad, un taller de 195 horas en el plan de habilitación docente que acogerá en sus aulas a los estudiantes con 100 horas de complementación.

“Recibimos un máximo de 25 personas por grupo, pero cuando finaliza uno, ya el siguiente está seleccionado con sus candidatos por la misma demanda”, comentó. Mercedes Cipriano, con 10 años de labor docente técnico profesional, explica en qué consiste su labor docente. “Tengo dos años entre Villa Esperanza, de La Romana y Villa Cerro, de Higüey. Aquí, alrededor de 100 personas se han formado conmigo, aunque la asistencia varía porque algunos se retiran, pero luego se arrepienten”.

No solo mujeres y hombres higüeyanos se benefician de estos programas de formación y educación continuada; también los munícipes de La Otra Banda y de Verón, encuentran un espacio para desarrollarse, capacitarse y cambiar sus condiciones de vida y la de su familia.

Es decir, que la capacitación técnico profesional impacta a la zona turística y hotelera en calidad de servicio y producción, con la incipiente mano de obra.

Diversos materiales

Los materiales utilizados para elaborar las piezas son cubiertos por los estudiantes, quienes de forma gratuita reciben formación en diseño, costura y fabricación de muebles. “Utilizamos madera, goma espuma, tela, clavo, taladro, martillo, sierra y caladora.

Entre las telas, el vinyl, yute y cualquier tipo que se use para tapizar diván, otomán, sofá, en cualquier modelo, espaldar y bases para cama.

También el capitoné, detalló la experta en tapizado. Sostuvo que los resultados son de las estudiantes, quienes, afirmó, realizan el trabajo de tapizado y textil, donde ella solo funge como facilitadora.

Solicitó a las autoridades ayuda para la compra de materiales, herramientas y una planta eléctrica para el proyecto, por las extensas tandas de apagones.
“Cuando no hay energía, los trabajos se detienen y se atrasan”.

Exhortó a los altagracianos a acercarse a las instalaciones del Centro Comunal, donde capacitan y desarrollan al personal humano para la competitividad en el mercado laboral de calidad.

“La idea es que las personas, desde su hogar, puedan ganar el sustento de su familia y aprovechen el tiempo”.

Francisco Villa, coordinador y director de talleres, explica que con madera, clavos, tela y silicón, los emprendedores plasman sus ideas y ponen manos a la obra. “Para muchas personas es sorprendente el alcance y avance que hemos desarrollado en este Centro Comunal de Villa Cerro, desde el año 2011 hasta la actualidad, en acciones formativas para sectores vulnerables”, indicó Villa.

Las piezas que aquí se producen están hechas por mujeres en su mayoría, pero con importante participación masculina. “En la mayoría de los cursos en tapicería auxiliar, costura, colchas y cortinas, las formadas son mujeres”, detalló el también coordinador.

Dijo que las capacitaciones están avaladas por acuerdos y alianzas entre la Asociación de Hoteles y Restaurantes (Asonahores) y del Infotep.

Los organizadores y facilitadores, las profesoras y facilitadoras; Lucila Errat, en costura, y Margarita Mercedes Cipriano, en tapicería, valoran el esfuerzo de las estudiantes. “Para nosotros es muy significativo que personas que ingresaron al taller a final de enero de este año, ya estén produciendo piezas de calidad”.

Las piezas son realizadas por mujeres con muchas necesidades y precariedades económicas, donde sus familias se ven amenazadas de forma directa, desde los aspectos psicológicos y sociales, por el descontento de la escasez, muchas veces sin poder suplirlas.

“Son mujeres con dificultades y limitaciones, pero cuando se quiere se puede”. Sacrificios de salud también se pusieron de manifiesto en este primer ciclo de talleres, correspondiente al primer semestre del año 2016, razones que no han sido limitantes para trabajar y presentar sus piezas finales como emblema de tenacidad y progreso.

Este proyecto beneficia a 25 personas de lunes a jueves, igual para sábado y domingo; 25 de lencería de lunes a jueves, mañana y tarde. “Alrededor de 100 personas se entrenan y gradúan con certificación al concluir su labor”.

Los organizadores y facilitadores se refirieron a la satisfacción de poder insertar a las nuevas fabricantes de muebles al mercado comercial, que tanta competitividad genera con relación a la oferta de actualizadas y modernas tendencias propias de la demanda.

“Se está creando un espacio para las mueblerías higüeyanas, además, las dueñas de las piezas pueden venderlas. Los interesados pueden adquirirlas en la dirección del Centro Comunal de Villa Cerro. De aquí han salido muebles vendidos desde 30 hasta 100 mil pesos”, explicó.

Del taller técnico de tapicería 

Al hablar de su experiencia en el centro, algunas expresaron que les gusta la belleza y la manualidad, el arte que realizan en tapizado.

También, aseguran que podrán ser empresarias porque tienen la fe de que sus creaciones y diseños gustarán.

Otras manifestaron alegría y satisfacción con su facilitadora y pidieron a las autoridades competentes de la provincia que aporten a este proyecto, porque son mujeres con aspiración pero que no poseen recursos económicos.

Gracias a estos programas, mujeres altagracianas logran subsistir, luego de que se forman y capacitan en diversos talleres técnicos con los cuales logran elevar su nivel de aprendizaje y su poder adquisitivo, y con esto estimulan un cambio positivo e inspirador en sus comunidades y consiguen impactar a sus familias.

Luchadoras
Las piezas son realizadas por mujeres con muchas necesidades y precariedades económicas. Son mujeres con dificultades y limitaciones”.

Sorprendente
Para muchas personas es sorprendente el alcance y avance que hemos desarrollado en este Centro Comunal de Villa Cerro, desde el año 2011”.

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