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El muro o el NAFTA. ¿Qué es lo que realmente interesa a Trump?

Donald Trump tiene 60 mil millones de razones para priorizar la renegociación del North American Free Trade Agreement (NAFTA) o TLCAN, vigente entre los Estados Unidos y México -además de Canadá- desde el 01 de enero de 1994.

Donald Trump tiene 60 mil millones de razones para priorizar la renegociación del North American Free Trade Agreement (NAFTA) o TLCAN, vigente entre los Estados Unidos y México -además de Canadá- desde el 01 de enero de 1994.El intercambio comercial entre México y los Estados Unidos representó en el 2015 la friolera de 536,000 millones de dólares. Esto es, para que tengan una idea superior a todo lo que Estados Unidos compra y vende a Japón, Alemania y Corea del Sur junto.

Pero en el año 2016, solo lo que compra México a los Estados Unidos fue 1.2 veces superior a lo que le vende el mercado norteamericano a Francia, Alemania, Japón y Reino Unido en su conjunto. De manera que el 16 % del volumen de las exportaciones consolidadas de los Estados Unidos van dirigidas a México, solo superadas por el 18.4 % que tienen como destino a Canadá.

Aún con un intercambio comercial impresionante entre estos dos países, apoyados en la base normativa para el comercio provista por el NAFTA, Estados Unidos mantiene una balanza comercial deficitaria sostenida ante México de alrededor de 60,000 millones de dólares.

De hecho, México es tan solo el cuarto país con el cual los Estados Unidos mantiene una balanza comercial negativa después de China, Japón y Alemania. Países con los cuales acumuló un saldo negativo en el 2016 de 441,000 millones de dólares frente a los cerca de 60,000 que representó el déficit de la balanza de pagos con México.

¿Por qué la insistencia de Trump con el tema del muro?

La construcción de un muro en la frontera de ambos países costaría, según estimaciones del mismo Congreso estadounidense, unos 12,000 a 15,000 millones de dólares.
Si comparásemos pragmáticamente el valor monetario de la construcción de esta barrera en la frontera entre México y Estados Unidos frente al que puede tener la renegociación del North American Free Trade Agreement (NAFTA) evidentemente resultaría más beneficioso para los Estados Unidos lograr un acuerdo bilateral que posibilite el equilibrio en la balanza comercial de modo que se reduzcan los US$ 60,000 millones de déficit que actualmente presenta su relación comercial bilateral.

Sin embargo, convencer a México de renegociar un acuerdo comercial que a todas luces le ha resultado beneficioso y que ha dado como resultado el incremento del intercambio comercial con los Estados Unidos de 106,452.7 millones de dólares en 1994 a 531,118 millones de dólares en el 2015, con un superávit sostenido a su favor a lo largo de estos últimos 23 años de vigencia del NAFTA o TLCAN –con algunas excepciones como en el 1994 que tuvo un déficit de 3,215 millones de dólares- resultaría un proceso difícil si no estuviera de por medio la existencia de una promesa de campaña que amenaza con concretizarse: el famoso muro.

El costo total del muro, aunque se niega a reconocerlo, evidentemente ha comenzado a pagarlo ya México pues por las políticas de incentivos –y amenazas- de Trump a la industria automovilística norteamericana se han cancelado ya importantes recursos de la inversión extranjera directa a México, como es el caso de los 1,600 millones de inversión cancelados por la FORD y las plantas de General Motors que serán trasladadas a territorio norteamericano.

El costo político, si no logra negociar que Trump cancele la orden ejecutiva de iniciar los trabajos de planificación para la construcción del muro, le corresponderá pagarlo, en su totalidad a Enrique Peña Nieto.

El costo real para ambas economías, de llegar a deteriorarse las relaciones fluidas que mantienen hasta ahora será devastador. De hecho, los cambios en el valor del peso mexicano han comenzado a impulsar la inflación en México y las pérdidas de empleos en los Estados Unidos serán mayores a la generación de puestos de trabajo que puedan llevar a su territorio el retorno de inversiones.

Para que tengan una idea según la consultoría SAI Consultores, la información acerca del valor agregado de insumos, partes y componentes estadounidenses incorporados a las ventas dirigidas al mercado estadounidense, revela que por cada 100 dólares en el valor final de un bien que Estados Unidos importa de México, 40 dólares son de contenido estadounidense. Un 40 % de lo que exporta México al Norte se crea con empleomanía estadounidense en territorio estadounidense.

El 16 % del total de las exportaciones desde Estados Unidos a México que mencionaba más arriba, si no se llegan a acuerdos positivos para ambos países se reducirá drásticamente algo que difícilmente pueda compensar los Estados Unidos en otro destino, pues el enorme mercado de los 1,400 millones de consumidores en China no parece una opción posible de acuerdo al intercambio deficitario existente actualmente y a las proyectadas difíciles relaciones que se prevén entre estos dos países.

Todo esto no es un secreto para el Gobierno norteamericano. De hecho, muchos de los datos contenidos en este artículo son aportados por estudios reconocidos. El presidente Trump sabe que mientras el NAFTA continúe vigente no puede aplicar el 20 % de arancel con el que ha amenazado a México, por lo que el tema de la renegociación es sumamente necesario. Sabe además que no es México el país con el que los Estados Unidos mantienen el mayor déficit en cuanto a su balanza comercial, sino China, seguido de Japón y de Alemania.

Sin embargo, ninguno de estos países comparte frontera y problemas migratorios con los Estados Unidos y mucho menos tiene un acuerdo de libre comercio como es el caso de México. Por tanto, México será el gran sacrificado si la diplomacia no logra acercar a ambos gobiernos hasta el punto de que puedan renegociar el acuerdo y evitar el tema del muro que más que una solución al tema migratorio, es político y apunta de manera decisiva incluso a las elecciones estadounidenses del año 2020.

Y por supuesto, recalco lo que apuntara en una entrega anterior. México y Cuba representan en este momento la puerta de las relaciones de los Estados Unidos con América Latina. Si a los Estados Unidos le importan estas relaciones deberá hilar con mucha prudencia o el deterioro será inminente.

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