La memoria musical nacional no se construye solo con estrenos, nombres ilustres o aplausos, sino con obras que regresan para preguntar si seguimos siendo los mismos que las escuchamos alguna vez. En 2019, José Antonio Molina dirigió la Segunda Sinfonía de Gustav Mahler, Resurrección, en la primera audición dominicana de una partitura que exige a la orquesta, al coro y al público entrar en un gran relato sonoro sobre muerte, memoria y esperanza.
El 4 de noviembre de 2026, siete años después, Molina volverá a levantar la batuta ante esa obra, como clausura de la Temporada Sinfónica 2026, en la gala que celebra los 85 años de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) y los 40 de Fundación Sinfonía, que nació en 1986 precisamente en un momento en que la orquesta atravesaba una crisis que amenazaba su continuidad: Carlos Piantini planteó entonces a Pedro Rodríguez Villacañas la creación de una fundación que sirviera de soporte a la orquesta, iniciativa que dio origen a la entonces Fundación Orquesta Sinfónica Nacional. En 1991 el Estado le confió la gestión de la OSN, responsabilidad que mantuvo hasta 2000, para transformarse en Fundación Sinfonía y convertirse en bastión del impulso y desarrollo de la música académica en el país.
De modo que escoger Resurrección, una obra sobre la esperanza y la trascendencia, para celebrar simultáneamente los 85 años de la orquesta y los 40 de una fundación creada para ayudarla a sobrevivir genera una conexión histórica que convierte a esta cita en una celebración mucho más profunda que la coincidencia de dos aniversarios: es un símbolo idóneo para una noche que celebrará 85 años de música ininterrumpida de la Orquesta Sinfónica Nacional y 40 años del compromiso de la Fundación Sinfonía con la formación y difusión de la música clásica en el país.

Una Celebración a la eternidad
Esta noche irrepetible contará además con dos grandes solistas, la soprano dominicana Nathalie Peña-Comas, embajadora cultural de la República Dominicana y nominada al Latin Grammy, y la aclamada mezzosoprano estadounidense Joyce DiDonato, una de las voces líricas más admiradas de nuestro tiempo, ganadora de varios premios Grammy y del Olivier Award en 2018 por su excepcional trayectoria en la ópera y una de las cantantes más potentes de su generación.
DiDonato aportará una voz de autoridad internacional; Peña-Comas, una presencia dominicana dentro de una partitura universal; junto a ellas, el Coro Nacional Dominicano, más de cien voces, aporta la imagen de una comunidad que termina respirando junta, y Jose Antonio Molina, frente al podio, llevará la batuta de una obra que ya forma parte de su biografía artística, de la memoria reciente de la Orquesta Sinfónica Nacional, y que las grandes orquestas del mundo tratan con respeto ritual.
Por ello, la cita del 4 de noviembre no es cualquier cosa: la Orquesta Sinfónica Nacional celebra a sus 85 años como la gran columna sinfónica del país, mientras Fundación Sinfonía celebra cuatro décadas de una labor vinculada al sostén, la proyección y continuidad de la vida musical dominicana. Que ambas celebraciones se encuentren alrededor de Mahler ya ofrece una lectura cultural poderosa: una orquesta también resucita cada vez que una generación consigue entregarla viva a la siguiente, y eso la convierte en una cita ineludible para quienes celebramos la música y la cultura en nuestro país.
Dónde conseguir las entradas
Las boletas ya están a la venta en Uepa Tickets, en la Fundación Sinfonía y en el Teatro Nacional. Para platea tienen un costo de RD$5,640.00 y RD$3,405.00, mientras que las de balcón tienen un costo de RD$4,525.00 y RD$2,290.00.
