Valentín Amaro
Especial para elCaribe
Esta semana, en Espejo de tinta, tenemos como invitado a José Maximiliano Cimarro, nacido en Holguín, Cuba, en 1956. Poeta, narrador y actor, reside en la República Dominicana desde 1991, país en el que ha desarrollado una sostenida y coherente labor artística y literaria. Realizó estudios de Artes Plásticas en la Escuela Nacional de Arte (ENA), en La Habana, y durante su etapa como profesor en la Casa de la Cultura de su ciudad natal incursionó en la actuación teatral, integrando un grupo de teatro local.
Ya establecido en la República Dominicana, ha participado en diversos talleres de formación literaria, experiencias que fortalecieron su vocación por la escritura y lo condujeron al cultivo de la poesía y de la narrativa. Es miembro del Taller Literario Narradores de Santo Domingo.
Desde hace varios años conozco a Cimarro, así le llamamos en el Taller Literario Narradores de Santo Domingo, ámbito al que llegó y donde fue adoptado como uno de sus miembros más queridos. Los microrrelatos que presentamos en esta muestra evidencian una poética de la brevedad sustentada en la elipsis, la ironía y el desenlace sorpresivo, rasgos centrales del microrrelato como subgénero narrativo hiperbreve que confía en la competencia del lector para completar los vacíos del texto. Cada pieza construye una situación mínima que condensa conflictos existenciales, eróticos, morales o absurdos, y los resuelve mediante un giro final que resignifica lo leído, confirmando la noción teórica de que, en el microrrelato, el cierre no clausura, sino que expande el sentido.
Escribir es dialogar en el tiempo; así, en Cimarro, creador de mundos posibles, se advierte una reescritura lúdica de mitos, cuentos tradicionales y arquetipos culturales, junto con una marcada inclinación por el humor negro y la paradoja, estrategias que le permiten cuestionar valores sociales, identidades y expectativas normativas. La economía verbal, el uso simbólico del lenguaje y la ambigüedad semántica refuerzan la intensidad estética de estos textos, donde cada palabra cumple una función estructural decisiva.
LO QUE NO
TIENE PRECIO
Cansado de sus días, sin saber qué hacer, se sentó en el malecón citadino. Su mirada paneaba distraída al tiempo que meditaba cómo hacerlo. Las luces del Casino robaron su atención y decidió probar suerte. Apostó asimismo con un último rublo, esa noche ganó una fortuna. Al llegar a casa, cobró valor y se suicidó. Dejó identificado el destinatario de lo recibido. En lo material lo saldaba todo, en lo moral, ni con su muerte, resarcía lo adeudado.
SIRELOVE
Se dejó pescar enamorada a primera vista. Sin prejuicios lanzó al agua su traje de escamas. No importaron diferencias y él se la buscó para satisfacerla, aunque ella no pudo abrir sus piernas.
PUNTERÍA
Puestos los audífonos y celular en mano, se dispuso a oír algo de música para olvidar lo frustante del día. Arrellanado en un banco del parque a la sombra de un crecido laurel, su mirada paseaba por la gama del follaje. No tuvo tiempo de evitar el peculiar regalo que ofrece el rifle de un pájaro.
EDÉN
Nos encontramos. No necesitamos mucho tiempo para hacernos Adán y Eva. Aquella noche fue nuestro paraíso. Nunca más volvimos a vernos. Tampoco supe, si mi injerto provocó fruto en el árbol de la vida.
CAPERUCITA
Todos afirmaron que había sido devorada. Amaneció. Una estela de prendas desgarradas llevo al río. Cuando la encontraron tendida en la yerba, dormía desnuda junta al lobo.
JARDINERO
La veía como a una flor. Decidido una noche se coló en su habitación para echarle aguas. Fue despedido.
SUEÑO
Aquella exuberante y exótica mujer amaba su piel de ébano. Cambió su nombre a Noche. No despertó.
SUPERLATIVO 1
Por su estatura le apodaron Meñiquín. No necesitaba sentarse.
SUPERLATIVO II
Era tan alto, tan alto, que bebía agua de las nubes.
ORIGINALIDAD
Decidió que su andar marcaría algo diferente y no pasaría inadvertido. Comenzó a usar al mismo tiempo para cada pie, zapatos aunque del mismo modelo, de diferente color.
PARA QUE NO SE LES OLVIDE
Ayer fue ayer, hoy es hoy y mañana será mañana. Pasó el lunes, corre el mártes, viene el miércoles… Estamos a seis, santoral de … Ya se fueron Enero, Febrero muy rápidos, y en pocos días, primavera. No olvidemos fechas históricas, fases de la luna, eclipses de Sol, días festivos, feriados, hasta señalamientos de los signos zodiacales y cualesquiera otra puntualización que se les ocurra agregarnos… Constantes tópicos en el diálogo entre almanaques.l
