Cuando las uñas alertan sobre un problema de salud

Hay muchos cambios que pueden producirse en las uñas y no todos señalan la presencia de algún problema grave de salud.
Si el color, la forma o la textura de tus uñas no es la correcta, puede ser por un problema en el organismo

Una uña sana, tanto de la mano como del pie, tiene un color uniforme y liso. A veces, la humedad excesiva o la exposición prolongada a productos químicos (esmaltes, productos de limpieza…) pueden explicar unas uñas débiles y quebradizas.
Pero es importante saber cuándo un cambio en las uñas nos está indicando que es hora de visitar al médico.

De acuerdo con Carmen Desmonts Salazar, farmacéutica, las uñas dicen mucho de nuestra salud y en muchas ocasiones, “incrementar la ingesta de vitaminas y minerales soluciona el problema. También ayuda mantener las manos bien hidratadas y protegidas de productos químicos y de la humedad excesiva”.

“En cambio, en otras situaciones, nos están avisando de que algo falla en el organismo”, indica.

10 alteraciones más frecuentes

1. Manchas blancas. La leuconiquia, o aparición de manchas blancas, puede deberse a múltiples factores. Cuando son pequeñas, suelen ser totalmente inocuas y es posible que hayan aparecido por un traumatismo o por la falta de algún nutriente, como el zinc.

2. Uñas curvadas, con forma de cuchara. Esta alteración se debe a varios factores, como el déficit de hierro o la anemia. A su vez, puede ser un síntoma de algunas enfermedades renales, hepáticas o relacionadas con la tiroides.

3. Líneas de Beau. Son surcos o hendiduras que cruzan la uña de lado a lado. Se producen porque, por algún motivo, se ha interrumpido el crecimiento de la uña (por ejemplo, un golpe fuerte en el dedo). Pueden aparecer en los casos de diabetes, especialmente cuando la enfermedad no está bien controlada.

4. Uñas de Terry. Esta alteración supone que la uña se vuelve de un color blanco opaco, salvo por una pequeña línea rosada o marrón en la punta. Aparecen en casos de diabetes mal controladas o por enfermedades del hígado o los riñones.

5. Uñas amarillas. Se deben a múltiples motivos, como el uso excesivo de cosméticos o esmaltes, aunque también pueden esconder algún problema de salud. Por ejemplo, las infecciones de hongos producen cambios en el color, la textura y la forma. Del mismo modo, las enfermedades pulmonares también pueden tener este síntoma.

6. Acropaquía. Ocurre cuando las puntas de los dedos se ensanchan y las uñas se curvan alrededor, haciendo una forma semicircular. Son un símbolo de enfermedades del hígado o los riñones, aunque también aparecen en personas con sida.

7. Uñas punteadas. Aparecen surcos, similares a pequeñas marcas de un punzón. Son frecuentes en las personas con psoriasis, a quienes les aparecen pequeños hoyos o, incluso, se les separa parte de la uña del dedo.

8. Hemorragias lineales subungueales. Son pequeñas hemorragias en forma de líneas rojas y delgadas que se extienden en la dirección en la que crece la uña. Las causan infecciones relacionadas con el corazón, como la endocarditis o la vasculitis.

9. Dedos hipocráticos. Se trata de una alteración que, entre otras cosas, hace que la uña se curve hacia abajo. Se relaciona con dolencias que afectan a la cantidad de oxígeno en la sangre; por ejemplo, el cáncer de pulmón.

10. Uñas quebradizas. Se trata de uno de los problemas más frecuentes y hay múltiples motivos por los que se vuelven débiles y se rompen con facilidad. En muchos casos, se debe a factores externos fáciles de solucionar o evitar.

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