A 33 años de la inauguración del Faro a Colón

El pasado lunes 6 cumplió 33 años de inaugurado el Faro a Colón. Majestuoso monumento conmemorativo de la hazaña del “Almirante de la Mar Oceána”, como se estableciera en las Capitulaciones de Santa Fe, contrato de condiciones entre Cristóbal Colón y la Reina Isabel la Católica, de 1492. Realizado en uno de los gobiernos del Dr. Joaquín Balaguer, fue construido en Santo Domingo Este, acorde con el diseño ganador de un concurso internacional llevado a cabo entre 1928 y 1931, que ganó el Arq. escocés Joseph Lea Gleave. Este diseño sirvió de guía al Arq. Teófilo Carbonell quien lo construyó, por iniciativa de Balaguer, en 1986. El 14 de abril del 1948 Trujillo dio inicio a la construcción, con supuestos aportes continentales, pero la lógica desconfianza en Trujillo de gobiernos extranjeros hizo que la obra no progresara. El escritor Antonio Delmonte y Tejada, en 1852, sugería la construcción de un faro conmemorativo, idea que propulsó más tarde César Nicolás Penson Matos, mi ilustre abuelo, para señalar la importancia de Santo Domingo en la historia colonial de América, preparando el terreno ideológico que Balaguer asumió muchos años después. El abuelo tenía particular conocimiento de la influencia de la primera ciudad del continente, en los territorios desarrollados a partir del choque transcultural, que significó la hazaña del Descubridor. La infancia de Penson transcurrió en la Atarazana, traspatio del Alcázar de Colón, en cuyas ruinas jugó, soñando con episodios coloniales del génesis de Santo Domingo y que narra en algunos de sus escritos. Admirador neto del almirante, propugnó por construir monumentos que destacaran lo que consideraba una hazaña oceánica de particular trascendencia, que cambió el mundo en los finales del siglo XV. La monumental obra, de dimensiones faraónicas, 210 metros de largo por 60 metros de ancho y 36 metros de altura máxima, con un costo de cerca de US$70 millones., tiene forma de cruz latina y eso proyecta al cielo con luminoso simbolismo. En su interior alberga 48 salas de exhibiciones, exposiciones temporales y una colección de objetos coloniales y un mausoleo con restos de Colón, motivo de gran controversia. 150 reflectores proyectan al cielo una cruz luminosa visible a decenas de kilómetros. No encontré información de si esas luminarias fueron finalmente sustituidas por luces led en las recientes remodelaciones del 2018 y 2023. El Gobierno bien pudiera solicitar a China, que sustituyera, a manera de donación, reflectores led de alta potencia, dado que los orientales han liderado el desarrollo comercial del led y el prender el faro, implica apagones para barrios, cosa que ocurría cada vez que se iluminaba, creando una lógica e indeseada indignación barrial.

Hay noticias de donación de una empresa alemana y de proyectos de sustitución por lámparas de alta potencia y menor consumo, que las disponibles hace 33 años, pero no encontré información concluyente.

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